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Cárteles mexicanos muestran indiferencia a legalización
Ni sudan ni se acongojan ante referéndum sobre uso de marihuana en California

Los narcotraficantes mexicanos, que producen más de 20 mil toneladas de marihuana al año, ni sudan si se acongojan ante al referéndum en California (EE.UU.) sobre la legalización de la yerba, pues cualquier resultado les favorece mientras exista demanda, dijeron a Efe varios especialistas.
Alberto Islas, de Risk Evaluation, explicó el viernes a Efe que mientras exista un diferencial de precios entre los mercados de Estados Unidos y México, los cárteles de las drogas seguirán traficando hacia el norte.
Explicó que actualmente un cigarrillo de marihuana cuesta en México un dólar mientras en Estados Unidos vale 10 en el mercado ilegal y 18 en el legal (con fines terapéuticos).
En caso de que la próxima semana se legalice en California el consumo de marihuana, el precio podría quedar en 15, y en México seguirá costando un dólar.
“Mientras se mantengan esos precios los carteles mexicanos van a seguir traficando para completar parte del mercado estadounidense”, el mayor consumidor de drogas.
Por otro lado, destaca que si se llegase a legalizar la marihuana en California quedaría un segmento en la ilegalidad, el consumo entre los menores de edad que en Estados Unidos conforman la mitad de la gente que es adicta a una droga.
El magnate estadounidense George Soros, quien apoyó con un millón de dólares la campaña a favor de la legalización de la marihuana, ha dicho que los “mayores beneficiarios” de la actual situación “son las organizaciones criminales de México” que ganan miles de millones de dólares con ese comercio ilegal y que perderían rápidamente esa ventaja si la marihuana fuera considerada un producto legal.
Para el especialista en cuestiones de Seguridad Pablo Monsalvo, de la Universidad Iberoamericana, si es legalizada la marihuana en California el golpe a la delincuencia organizada sería mínimo, pues tiene la capacidad de moverse a otro negocio ilícito.
Coincide con esa posición el académico José Luis Piñeyro, de la Universidad Autónoma Metropolitana, pero dijo que quienes podrían salir afectados serían los campesinos que cultivan en México la marihuana.
Recordó que las autoridades militares han señalado que medio millón de mexicanos trabajan para el narcotráfico, una buena cantidad de ellos como cultivadores o vigilantes de las plantaciones.
La pregunta, dijo Piñeyro, es qué se haría con esos miles y miles de campesinos que queden sin empleo en un país donde no hay una política integral que contemple a ese universo social.
La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) señala en su informe 2009 que la cantidad de marihuana incautada a lo largo de la frontera suroeste de Estados Unidos en 2008 es indicio de un flujo sostenido de esa droga desde México.
Además, organizaciones de narcotraficantes mexicanas han venido expandiendo sus operaciones de cultivo ilícito directamente en Estados Unidos, con lo cual evitan los riesgos del paso de las fronteras y mantienen los lugares de producción más cerca del mercado.
Aún así México sigue produciendo una cantidad impresionante de marihuana, 22.275 toneladas en 2008, de acuerdo a la JIFE, de las que las autoridades decomisaron solamente unas mil toneladas en ese año.
En represalia, según se ha establecido extraoficialmente, los narcotraficantes mataron a trece personas en un centro contra la adicción y advirtieron -interviniendo la frecuencia policial- que esto no iba a concluir hasta que fueran asesinadas 135.
El presidente de México, Felipe Calderón, ha señalado que si la Propuesta 19 es aprobada en el referéndum, las autoridades de su país van a estar “en un serio aprieto”.
“Es realmente muy difícil para un Gobierno meter a la cárcel a un campesino que está sembrando marihuana para venderla a los californianos”, dijo el mandatario que desde diciembre de 2006 mantiene una guerra frontal contra los narcotraficantes en la que han perdido la vida 30 mil personas.

México
EFE

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