Enviar
Cartago a ritmo del “Chiqui Chiqui”
Vence a un Saprissa, al que ya ni los goles de la “Saprihora” lo salvan


Al son del “Chiqui Chiqui” y rompiendo con la sagrada tradición morada de la “Saprihora”, el Cartaginés venció ayer 2 a 1 al Saprissa, obtuvo su primera victoria del campeonato y dejo a los de Tibás sumidos en la bruma.
Lo mejor del juego fue el cierre; emocionante, intenso y hasta sorprendente, porque en el resto del partido hubo mucha entrega, pero poco fútbol. Al final, la victoria fue justa, para el equipo que siempre estuvo más cerca del gol.
Guimaraes cambió su delantera para este partido; Alonso Solís llegó por la lesión de Josué Martínez, y Jairo Arrieta, por la presión negativa de parte de la afición morada hacia Erick Scott. A las espaldas de ellos un conjunto de tocadores, como Guzmán, Russell y Centeno, fracasó en llevar el balón hasta Solís, para que intentase el desequilibrio, o a Arrieta, para que arremetiera contra la valla de Luis Torres.
Johnny Chaves envió a sus mediocampistas a romper cualquier intento de armonía morada y Randall Alvarado se encargó de ahogar la inteligencia morada, auxiliado por Osmán López, Eduardo Valverde y José Sánchez que además perfilaban la acción ofensiva hacia Eneas y Brenes.
El arranque fue de mucho juego de media cancha, poquísimas acciones en los marcos y excesivo pito.
Al min. 27, se viene el gol de Cartago; falta de Badilla sobre Johnnson, penal, cobra el “Chiqui” y pone el 1-0. Pero pese a estar contra la pared, Saprissa no hizo méritos para salir al menos con el empate de ese primer tiempo.
En la complementaria ingresa Armando Alonso por Solís, Centeno se adelanta y Guimaraes intenta que sus volantes de llegada aparezcan.
Saprissa domina, Johnny Chaves solo observa y el empate parece inminente. No obstante, los morados no tienen contundencia; Russell deambula por el campo y bota una clara opción de gol; se acaba el rato del Saprissa y Cartago retoma su juego.
Mooke salva dos veces la valla morada, el partido agoniza, ingresa Danny Fonseca a sellar el juego, pero en el último minuto regala dos balones y uno de estos provoca una falta contra el Paté. Se forma una barrera muy larga y muy largo, con un rótulo que dice “Paté metela” y Walter nada más hace lo que sabe y la introduce en el marco de Torres. Cartago era otra víctima de la Saprihora.
No obstante, se mueve el balón, Mooke vota la bola por la banda y Johnnson cobra largo, al área, Badilla cabecea para atrás y el Chiqui se adelanta a la acción de Heiner y la hunde. Saprissa era víctima de su inoperancia.

Luis Rojas
[email protected]

Ver comentarios