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Carstens defiende sus aptitudes para dirigir el FMI

El gobernador del banco central mexicano Agustín Carstens dijo ayer que tiene las "credenciales" necesarias para dirigir "de forma efectiva" el FMI y exigió reformas que den un mayor peso a los países emergentes en la institución.
"En mi carrera académica y como funcionario, incluyendo mi participación directa en varios episodios de crisis, adquirí las credenciales y conocimientos necesarios para dirigir efectivamente la institución", dijo ayer Carstens en su discurso de intenciones ante el consejo ejecutivo del FMI.
Recordó, en ese sentido, que su trayectoria profesional incluye su experiencia como subdirector gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), el "número tres" de la institución.
El alto funcionario mexicano compite junto con la ministra de Economía francesa Christine Lagarde por la dirección del Fondo, un puesto que quedó vacante tras la dimisión del francés Dominique Strauss-Kahn, acusado de intento de violación.
Carstens, que según todas las quinielas no logrará derrotar a la francesa, aseguró hoy en declaraciones a la prensa tras la reunión con el consejo ejecutivo que mantiene su esperanza de vencer a Lagarde y calificó sus posibilidades de "buenas".
Aseguró, además, que dada su "experiencia" sería un mejor director gerente que su rival.
Durante su discurso, Carstens identificó cuatro "debilidades" clave en el FMI: la gobernabilidad, la capacidad para llevar a cabo una supervisión apropiada de los países y prevenir crisis, la resolución de esas crisis y la capacidad para impulsar la coordinación global.
"El fracaso al afrontar esos asuntos amenaza con reducir la relevancia del FMI y alienar a sus miembros", advirtió.
Abogó, en la reunión de más de tres horas con los 24 integrantes del consejo ejecutivo del FMI, en favor de solucionar la infra-representación de los países emergentes en la institución.
Solucionar eso exige, según Carstens, aumentar el número de sillas que ocupan los emergentes en el consejo ejecutivo del FMI y asegurar su participación "adecuada y basada en méritos" en todos los niveles.
"Los países emergentes han sido socios fiables durante la última década", dijo Carstens, quien insistió en que el darles el peso que se merecen garantizará que su experiencia beneficia a la comunidad global.
Carstens, que dijo a la prensa que "definitivamente debe de haber una mayor apertura en el Fondo", indicó en su discurso que el proceso de selección debe de ser "transparente, justo, basado en méritos e independiente de la nacionalidad" del candidato.
La dirección del FMI ha estado ocupada por un europeo desde su creación, en virtud de un pacto de caballeros que otorga la presidencia del Banco Mundial (BM) a un estadounidense.
La elección de Lagarde perpetuaría el monopolio europeo aunque permitiría que, por primera vez, una mujer ocupe el cargo.
Más allá de eso, Carstens afirmó ayer que el FMI "fracasó" de forma estrepitosa a la hora de anticipar la reciente crisis financiera global.
Culpó de ello, en parte, al hecho de que el FMI no supervisaba lo suficientemente de cerca a las economías avanzadas, epicentro de la crisis.
Para cambiar esos y otros problemas, como la falta de recursos suficientes para la supervisión, propuso dedicar más expertos a ese área.

Washington
EFE

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