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Lunes, 10 de diciembre de 2018



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Cáncer metastásico no es una sentencia de muerte

Karla Barquero [email protected] | Martes 30 agosto, 2016

Aunque no tiene cura, existen tratamientos para el cáncer metastásico, con los que se detiene o retarda y se aumenta la vida del paciente, aseguró Carlos Zúñiga, presidente de la Asociación de Oncólogos Médicos (Acomed). Gerson Vargas/La República


Una vez que el cáncer de mama se propaga a otros órganos; es decir, hace metástasis, se tiende a pensar en pronósticos no muy favorables.

Aunque la quimioterapia sigue siendo uno de los tratamientos, hay otros que ayudan a convertir este padecimiento en una enfermedad crónica.

“Hay tratamientos hormonales que mejoran la calidad de vida de las pacientes, no solo porque reduce nauseas, sino la pérdida de cabello y tiene resultados muy favorables que hace que quienes tienen cáncer metastásico tengan una vida normal. Tener cáncer no es un sentencia de muerte”, aseguró Carlos Zúñiga, presidente de la Asociación de Oncólogos Médicos (Acomed).{l1}tratamiento_cura_cancer_de_mama_en_una_unica_sesion{/l1}

Por ejemplo, la combinación Perjeta, Herceptin y quimioterapia ayuda a incrementar en seis meses el tiempo de vida sin progresión de la enfermedad.

Se calcula que cada año unas 1.000 mujeres son diagnosticadas con cáncer de mama y de esas a un 35% se le detecta cuando es metastásico y emigró al hígado, hueso, pulmones o el sistema nervioso central.{l2}_nuevos_tratamientos_para_detectar_cancer_de_mama_{/l2}

Se pronostica que el 27% de esas mujeres vivirá durante cinco años y es allí donde radica la importancia de la detección temprana y de adoptar hábitos saludables.

“A las mujeres les da miedo ir al médico. Se sienten una pelotita pero encuentran excusas para no revisarse: que no pueden por estar trabajando o por estar ocupadas con los niños, y al tratarse de forma tardía, el cáncer se propaga y hace metástasis”, argumentó Zúñiga.


Mal silencioso


El cáncer metastásico no siempre provoca síntomas y cuando sucede dependerá del tamaño y su localización. Algunos de los signos comunes:

• Dolor y fracturas, cuando el cáncer se ha diseminado al hueso
• Dolor de cabeza, convulsiones, mareos, cuando el cáncer se ha expandido al cerebro
• Dificultad para respirar, cuando el cáncer se ha diseminado al pulmón
• Color amarillento en la piel o inflamación del abdomen, cuando el cáncer se ha esparcido al hígado