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Jueves 4 Agosto, 2011


Este país, aparte de ser pobre y altamente dependiente, tiene una cantidad de leyes, reglamentos e instituciones diseñadas para hacer lo fácil sumamente engorroso y costoso

Cambios en el Gobierno

“Más vale tarde pero seguro”. Siempre será normal y muy lógico que todo gobierno realice los ajustes necesarios en su gabinete que le está ayudando a administrar la gran empresa que representa nuestra querida Costa Rica; y la cantidad de movimientos y el tiempo en que se realicen, van a ser un reflejo del acierto en su escogencia y de los resultados que cada jerarca haya arrimado a la gestión presidencial global.
Para el caso particular de doña Laura Chinchilla se suma un tercer elemento que se relaciona con la conformación de su gabinete con gente del gobierno anterior y gente de su propia cosecha, funcionarios sumamente comprometidos y otros que apenas están “sosteniendo la burra”; personas de las que se esperaba más y personas que evidentemente les quedó grande el traje. Como señalaba jocosamente un vecino de Concepción, es como estar comiendo con platos prestados.
Gobernar este país no es fácil, ya que aparte de ser pobre y altamente dependiente, existe una cantidad de leyes, reglamentos e instituciones diseñadas para hacer lo fácil sumamente engorroso y costoso, y si a eso se suman jerarcas desmotivados o poco identificados con el pensamiento de gobierno, la cosa es peor.
Dios quiera que estos cambios le den los resultados esperados, que nuestra señora presidenta logre manejar todos los hilos de la “cometa”, aunque para ello tenga que alejarse de líneas partidistas, tenga que denunciar públicamente la evidente flojera legislativa, tenga que aceptar que se ha equivocado en ciertos nombramientos y que quedan todavía movimientos por hacer.

Mynor Retana C.
Ingeniero
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