Cámara de EE.UU. dejó sin fondos reforma sanitaria
La Cámara autoriza los fondos necesarios para que la administración pueda seguir funcionando hasta diciembre, pero no los previstos para aplicar la reforma sanitaria. AFP/La República
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Cámara de EE.UU. dejó sin fondos reforma sanitaria

La Cámara de Representantes de Estados Unidos, de mayoría republicana, aprobó ayer una medida para privar de fondos la reforma sanitaria de 2010, considerada el principal logro legislativo del presidente Barack Obama.
La medida, adoptada dentro de la ley de financiación provisional del Gobierno, no tiene posibilidades de prosperar en el Senado, de mayoría demócrata, pero por primera vez pone en riesgo la continuidad de la actividades del Gobierno federal.
En su decisión, la Cámara autoriza los fondos necesarios para que la Administración pueda seguir funcionando hasta diciembre, menos los previstos para aplicar la reforma sanitaria.
El previsible rechazo del Senado a esta medida republicana eleva el riesgo de un desacuerdo irreconciliable entre las dos cámaras que termine obligando al Gobierno a cerrar a partir del 1 de octubre.
El líder de la mayoría demócrata de la Cámara alta, Harry Reid, dijo que el proyecto de ley estaba "muerto" antes incluso de llegar al Senado.
Se estima que la Cámara alta eliminará con toda seguridad la disposición que priva de fondos la ley sanitaria y devolverá el proyecto de ley a la Cámara baja como un simple proyecto de financiación temporal del Gobierno, como había sido el caso hasta ahora cada vez que el país se ha enfrentado a la falta de un presupuesto federal completo.
La Casa Blanca aseguró también que Obama vetaría la medida de supresión de fondos sanitarios en el caso poco probable de que llegara a su despacho.
El proyecto modificado por el Senado, sin la disposición relativa a ley sanitaria, provocará con toda seguridad el rechazo de los republicanos de la Cámara, la mayoría de los cuales, atizados por el ala más conservadora -Tea Party- parece dispuesta a hacer lo que sea con tal de acabar con la reforma de Obama, incluido el posible cierre parcial del Gobierno federal.
Por su parte, el presidente Barack Obama, denunció que el bloqueo de los republicanos en el Congreso sobre el presupuesto y el aumento del techo de la deuda es "profundamente destructivo" para el país.
Desde una planta de la automovilística Ford en Liberty (Misuri), el presidente pidió a los republicanos que se dejen de estrategias partidistas, aprueben un presupuesto antes del 30 de septiembre y autoricen un aumento del techo de deuda para que EE.UU. no se convierta en una "república bananera".
El presidente dijo que la situación en el Congreso se debe a "una facción de derechas" de los republicanos, que ha empujado a sus líderes a estar "dispuestos a hundir a Estados Unidos hasta la suspensión de pagos", con tal de privar de fondos a la reforma sanitaria de 2010.
"No somos una república bananera, no somos una nación de morosos, no dejamos de pagar nuestras cuentas", advirtió Obama.
El mandatario dijo que la estrategia de los republicanos es "dejar a millones de estadounidenses sin cobertura médica, eso es por lo que luchan y no solo tienen al Congreso como rehén, sino a todo el país", aseveró ante una audiencia compuesta esencialmente de empleados y obreros de Ford.
Obama aseguró que el Tribunal Supremo ya ha respaldado las disposiciones centrales de la ley sanitaria y, pese a que fue un tema central en las elecciones presidenciales del año pasado, el candidato republicano perdió.
"Los votantes ya fueron muy claros" respecto a si el país quiere o no la reforma, aseguró el mandatario.

Washington/EFE

 

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