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Pérdidas por ¢80 mil millones durante el año pasado fueron cubiertas con la colocación de títulos en el mercado
Caja sufre fuerte caída de ingresos
Solo en incapacidades institución desembolsó ¢637 mil millones en 2010

Los problemas del Seguro Social se ven en las filas para afiliarse, en la consulta externa, en el deterioro o escasez de equipos, pero principalmente en sus cierres financieros.
Al ver las cuentas de agosto 2010 en comparación con las de un año atrás, la Caja Costarricense de Seguro Social presenta un deterioro importante en sus ingresos.
Mientras en 2009, sus finanzas reportaron un excedente de ingresos de ¢72,1 mil millones, para 2010 más bien sufrió pérdidas por casi ¢80 mil millones, lo que representó una caída del 210%.
A esto suma un aumento en los gastos de un 25%, siendo la atención de incapacidades uno de los principales disparadores.
La institución desembolsó ¢637 mil millones para cubrir incapacidades en 2010, eso sin tomar en cuenta el pago de subsidios para cubrir el retiro por maternidad, para pacientes en fase terminal y atender a trabajadores independientes.
“En parte el alza se debió a la pandemia de la gripe A H1N1, que por prevención se incapacitó gente que presentaba síntomas”, dijo Iván Guardia, director financiero contable de la Caja.
Por otro lado, una buena parte del incremento en los gastos se debió al aumento en las planillas y al pago de reajustes salariales, que significó un 20%.
No obstante, en capacitación de especialistas para cubrir los faltantes en todo el país, solo se invirtió un 4%. Mediante esa inyección, ese año se colocaron 176 especialistas, pero todavía resta la formación de unos mil más para satisfacer las necesidades nacionales en esa materia.
Las finanzas de la Caja también estuvieron amenazadas por el bajo ritmo de los ingresos, que solo crecieron un 3,4%.
En 2010, los efectos del desempleo se reflejaron en el pago de las cuotas obrero patronales.
Sin embargo, hubo una compensación con la cantidad de personas que tomaron seguros voluntarios o independientes, comentó.
La interrogante, entonces, es ¿cómo hizo la institución para cubrir el año pasado, al menos las necesidades más urgentes?
El Estado, para atender la deuda contraída con la institución pagó en títulos de valor cerca de ¢74 mil millones correspondiente a lo que debía en 2009. Cerca de la mitad fue colocada en el mercado.
Los ¢39 mil millones restantes servirán junto con otros ¢54 mil millones que pagará este año el Estado por la deuda de 2010, para cubrir parte de las necesidades de 2011.
“A finales de los años 90, se presentó un proyecto para que una nueva Caja, con un nuevo modelo de salud atendiera las nuevas necesidades de la población. Pero a ochos años, la reforma sirvió para contraer cinco préstamos, como el de España y Finlandia, y una deuda de $200 millones, mientras no se vio la reforma”, comentó el doctor Guido Miranda, presidente de la institución en dos administraciones.

Gabriela Masís
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