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Finanzas públicas se encuentran en alarma
Hacienda sin dinero para aguinaldos
Jenny Phillips, ministra de Hacienda, llamó la atención del Congreso para que apruebe varias normativas que buscan dotar de mayores recursos al Gobierno central

Los aguinaldos de fin de año y el pago de pensiones están en riesgo, debido a la caída de los ingresos que viene registrando el Ministerio de Hacienda, como resultado de la desaceleración de la economía.
Las cuentas del Gobierno central muestran a agosto una reducción de ¢291 mil millones en relación con el mismo periodo del año anterior.
Se señala a las exportaciones como el principal culpable de la caída de los ingresos tributarios.
Con entradas similares a las de enero-agosto del año anterior, la baja en la recaudación habría sido tan solo del 0,4%, dijo ayer Jenny Phillips, ministra de Hacienda.
La situación demanda que el Congreso apruebe una serie de proyectos de ley, para financiar gasto corriente con endeudamiento, y un préstamo del Banco Mundial por $500 millones para cubrir faltantes temporales de liquidez presupuestaria, señaló.
Al conceptualizar la situación existente, la Ministra dijo que de no aprobarse esos proyectos no se podrían pagar los aguinaldos de fin de año, gastos sociales y pensiones. Cuando se le interpeló acerca de cuándo se iniciarán los cortes, comentó que “cuando se acaben los ingresos”.
Este año se dio una caída del 3% del Producto Interno Bruto (PIB) en los gastos presupuestarios.
“Estamos al borde de la situación de una familia que se queda sin comer”, dijo la Ministra, al poner de manifiesto la urgencia de los proyectos en el Congreso. “Hacienda requiere financiar con deuda nueva este año ¢414 mil millones”, explicó la funcionaria.
Como parte de las medidas paliativas se está planteando un fuerte recorte en el gasto de varias instituciones públicas y en los poderes de la República, de ¢74 mil millones, para compensar el faltante.
El plan de recortes, planteado al Congreso, incluye todos los programas y partidas que dependan del comportamiento del PIB y de la masa de recaudación de impuestos.
A agosto, los ingresos tributarios alcanzaron ¢1,4 billones un 8,4% menos en relación a agosto del año pasado.
Ese menor crecimiento se atribuyó a una caída en la recaudación en el impuesto de aduanas, que evidencia una menor actividad económica.
Mientras que entre enero y agosto el Gobierno había logrado, el año pasado un superávit de ¢150 mil millones, entre enero y agosto de este año fue un déficit de ¢290 mil millones.
Por su parte, los gastos totales cerraron en ¢1,7 billones, más elevados que ¢1,4 billones a agosto del año anterior.

Wilmer Murillo
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