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Jueves, 15 de noviembre de 2018



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Cae "máscara" de diplomacia de Trichet

| Sábado 27 marzo, 2010



Cae "máscara" de diplomacia de Trichet

Bruselas- Jean-Claude Trichet, el presidente del Banco Central Europeo, intenta disimular su incomodidad por el papel que pueda desempeñar el Fondo Monetario Internacional en un rescate de Grecia.
Trichet dijo el jueves a última hora que está “extraordinariamente feliz” de que los Gobiernos hayan acordado un plan de rescate a Grecia, que incluye financiación del FMI con sede en Washington.
Solo horas antes, descartó la idea de darle algún poder al FMI como “muy, muy mala”.
“Dejó deslizarse su máscara de diplomacia brevemente anoche, pero se la volvió a poner con bastante rapidez”, dijo Jacques Cailloux, principal economista europeo en Royal Bank of Scotland Group Plc en Londres.
“No está tan feliz como asegura y sus comentarios anteriores sobre el FMI muestran que estaba decepcionado y marginado”.
Para el BCE de Trichet, que se presenta a sí mismo como el guardián del euro, hacer intervenir al FMI muestra que Europa no puede arreglar su propia crisis.
Sus colegas responsables de las políticas económicas Vitor Constancio y Lorenzo Bini Smaghi criticaron el viernes la participación del FMI porque temen que amenace la independencia del banco central al establecer al organismo como prestamista de último recurso en la región del euro.
Constancio, que asumirá como vicepresidente del BCE el 1.º de junio, dijo en Lisboa que el FMI “no debe tener un papel en el tratamiento del problema griego”. Bini Smaghi dijo en una entrevista el viernes que el acuerdo de anoche fue la “segunda mejor solución”.
A comienzos de semana había dicho que recurrir al FMI podría perjudicar al euro al crear la impresión de que “solo puede sobrevivir con el apoyo externo de una organización internacional”.
Los líderes de la eurozona apoyaron el jueves una propuesta franco-alemana para una mezcla de préstamos del Fondo Monetario Internacional y bilaterales para Grecia, añadiendo que el país probablemente no necesite ayuda externa para reducir el mayor déficit de presupuesto de la Unión Europea.
El euro retrocedió casi 7% contra el dólar este año después que los desacuerdos entre Alemania y Francia sobre la extensión de cualquier paquete de ayuda crearon temor a que la crisis de la deuda se extienda a otros países como España y Portugal.