Cae cantidad de embarazos entre los 18 y 25 años
Las mujeres están teniendo un rol diferente en la economía y esto hace que se embaracen a una edad mayor. Shutterstock/La República
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Las mujeres cambiaron su rol en la economía, dejando de ser amas de casa para convertirse en estudiantes y trabajadoras, esto ha provocado que la edad promedio para embarazarse haya caído entre los 18 y los 25 años para subir a después de los 26 años.

Ahora bien, el embarazo en adolescentes viene en ascenso desde 2008 a la fecha, pasando del 22% al 27% en el presente año.

“La mentalidad de las mujeres se modificó. Antes se dedicaban más a las labores domésticas, pero todavía falta una combinación de factores que contribuyen a que se equiparen los trabajos del hogar”, aseguró Esther Serrano, coordinadora de Construcción de Identidades del Inamu.

Dicha institución denuncia que todavía se recargan las tareas domésticas que se suman a las laborales y que hay brechas en su participación en la sociedad.

Además, que un 40% de los hogares tiene como cabeza a una mujer y que es necesario mejorar la legislación para que sea cero tolerante con la violencia de género.

“Faltan más compromiso y un cambio de cultura para cerrar brechas en participación política, equidad salarial y oportunidades laborales. Muchas veces la publicidad contribuye a que se fomente el machismo; para el Día del Padre los comercios ofrecen diversión con amigos y relajación, pero cuando se trata del Día de las Madres la tendencia es regalarle artículos para el hogar que incrementen sus labores diarias”, destacó el sociólogo Arnoldo Mendoza.

En el país, existen 978.831 mamás, de las cuales, el 62,4% es mayor de 40 años, un 24,5% tiene entre los 30 y los 39 años y el 12,7% oscila entre 20 y 29 años, apenas un 0,4% es menor de 20 años.

Las jefas de hogar contribuyen en la economía social y permiten disminuir las cifras de pobreza, incluso median en las decisiones de consumo de los hogares porque, de acuerdo con el Banco Mundial, cerca del 65% de las determinaciones de compra en bienes y servicios a nivel global, las hace una mujer.

“Sin embargo, el rol de las féminas y de las parejas, en general, está modificándose como pasa en otros países. Ser mamá es un proyecto de segunda categoría y en esa decisión media la poca inseguridad social, ciudadana y la situación económica. Incluso, ahora hay familias que no quieren tener hijos”, destacó Deybi Porras, sociólogo.

El acceso a la educación está beneficiando que las oportunidades laborales de este género sean cada día mejores y que estudien carreras que antes eran lideradas por hombres.

“Podemos ver féminas desempeñándose como ingenieras, abogadas, periodistas públicas, diputadas y presidentas y ya no están concentradas las profesionales en enfermería y educación. Las parejas piensan diferente, primero buscan comprar una casa o una estabilidad económica antes de decidir tener hijos”, aseguró Roberto Pineda, sociólogo.

 

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