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Viernes, 14 de diciembre de 2018



EDITORIAL


Cacaotales y biodiversidad se abrazan

| Sábado 01 octubre, 2011




Nuestras regiones cacaoteras están en zonas que permiten ligar esta actividad con la conservación de la naturaleza, la biodiversidad y el turismo rural

Cacaotales y biodiversidad se abrazan

El cacao de Talamanca es uno de los diez mejores del mundo, informaba este medio al inicio de la semana, así lo han catalogado los más reconocidos expertos durante la última edición del Salón del Cacao, realizado como todos los años en París.
Además de lo anterior, los cacaotales han demostrado ser grandes fijadores de carbono.
Esto es un claro indicador de que debe volcarse la atención a este sector donde más de 2.200 familias han visto crecer sus oportunidades de desarrollo beneficiando a la vez a la industria chocolatera nacional.
Esto puede hacerse abarcando los diferentes aspectos sumamente aprovechables a partir de la producción de cacao de alta calidad.
Por un lado, como se hace ya, los investigadores han de trabajar para mejorar si es posible la calidad y a la vez la productividad de las plantaciones, con mejores manejos agronómicos, tanto en los grandes como en los medianos y pequeños productores, no solo para abastecer el mercado chocolatero interno sino para intentar una exitosa exportación del producto, tan apetecido en el mundo en forma de chocolates.
Un esfuerzo exportador puede aprovechar los nichos del comercio orgánico y del comercio justo prevalecientes en Europa, sin olvidar el terreno ganado en productos intermedios donde también se puede crecer. Todo esto puede expandir el sector para beneficiar a más familias.
Por otro lado, los cacaotales pueden ser muy bien aprovechados por la industria del turismo rural, de tanto auge ahora en el mundo. Lo que para nosotros es conocido y tradicional, para visitantes de otras latitudes es exótico atractivo para conocer el origen de aquello que con tanto placer se consume ya convertido en deliciosos chocolates.
Además, es estratégico que nuestras regiones cacaoteras estén en zonas que permiten ligar esta actividad con la conservación de la naturaleza, y que las plantaciones de cacao por sus características, pueden asociarse con café, árboles frutales y maderables. Un entorno de alto valor para ser explotado en turismo rural.