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4.500 hectáreas generan altos beneficios ambientales
Cacao de Talamanca se proyecta al mundo
Productividad por hectárea supera promedio regional

El cacao de Talamanca es uno de los diez mejores del mundo.
Así lo catalogaron los más reconocidos expertos, durante la última edición del Salón del Cacao, realizado como todos los años en París.
Ese resultado es uno de los obtenidos a través del Proyecto Cacao de Centroamérica (PCC), impulsado por el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (Catie), focalizado en la zona de Talamanca, Limón.
Además, los cacaotales han probado ser grandes fijadores de carbono; mucho más eficientes que los grandes monocultivos.
A través del proyecto, más de 2.200 familias han visto crecer sus oportunidades de desarrollo, al tiempo que la industria chocolatera nacional se beneficia ampliamente.
“El cacao de Costa Rica tiene gran potencial para producir chocolates de alta calidad por su condición de cacao fino de aroma. Es posible diferenciar el cacao costarricense y conseguir mercados que paguen buenos precios, se requiere de un trabajo fuerte de todo el sector”, fueron las palabras de Juan Pablo Buchert, presidente de la Asociación Cámara Nacional de Cacao Fino de Costa Rica (Canacacao).
Los cacaotales de Talamanca actualmente almacenan en promedio 120 toneladas de carbono por hectárea, considerado un nivel alto si se compara con otros monocultivos, como la piña y el banano.
Esos datos son la base para diseñar mecanismos que generen beneficios a través de servicios ambientales.
Uno de los objetivos del programa es posicionar mejor a nivel mundial al cacao que se produce en Costa Rica.
Para ello se trabaja de lleno con los productores, generando una empatía con los objetivos de calidad que se buscan en los mercados internacionales, y que están ampliamente relacionados con el factor ambiental.
“Cuando se siembra cacao con árboles por la diversidad de plantas y cobertura de hojarasca, las fincas se convierten en un buen hábitat para mamíferos, anfibios y reptiles”, agregó Rolando Cerda, encargado de las acciones del PCC en Costa Rica.
Además, en los árboles de cacao, frutales, maderables y palmas, se almacena carbono atmosférico, lo cual contribuye a mitigar el calentamiento global, concluyó el experto.
La calidad del producto costarricense no solo ha sido puesta a prueba en la máxima competición cacaotera del mundo, sino por los catadores de las más reconocidas fábricas de chocolate.
“Fabricantes como Bern Rain y Lindt nos han solicitado pruebas del cacao, y los resultados de sus pruebas son prometedores”, aseveró Marilyn Villalobos, coordinadora regional del PCC.
Con este tipo de resultados, los investigadores reciben cada vez mayores alicientes para demandarse a sí mismos mejor calidad, puntualizó Villalobos.
Parte de las conclusiones a las que ha llegado el grupo de investigadores que impulsa el cultivo del cacao, tiene que ver con los bosques.
Lo anterior, por cuanto los sistemas agroforestales son ideales no solo para producir cacao, sino también frutas, madera, materiales de construcción, medicina y otros, los cuales contribuyen a los beneficios y estrategias de vida familiares.

Ernesto Villalobos
[email protected]
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