Enviar
Mandatario estadounidense aseguro no sentirse muy satisfecho con Irak
Bush cierra año centrado en asuntos domésticos

Presidente dio de forma sorpresiva su última conferencia de prensa del año

Washington
EFE

George W. Bush, presidente de Estados Unidos, cerró ayer el año 2007 centrado en asuntos domésticos, mayormente económicos, y reconoció que, a pesar de que se están haciendo progresos, no está muy satisfecho con la situación en Irak.
En la última conferencia de prensa del año, anunciada por sorpresa esta la mañana de ayer por la Casa Blanca, el mandatario de Estados Unidos alabó al Congreso porque, finalmente y con tres meses de retraso, aprobó el presupuesto fiscal para 2008, pero les advirtió de que no quiere un incremento de impuestos el próximo año.
De hecho, dejó claro que este asunto, el de los impuestos, va a ser una de sus prioridades para 2008.
“Quiero estar seguro de que no se van a subir los impuestos a la gente”, dijo Bush, quien, además, destacó que no quiere “socavar la economía mediante el incremento de impuestos”.
Sin embargo, y a pesar del retraso de tres meses, no ocultó su complacencia porque el Congreso haya aprobado el presupuesto para el año fiscal 2008, que incluye $70 mil millones para las operaciones militares en Irak y Afganistán.
La iniciativa, que recibió la luz verde del Senado el miércoles por 76 votos contra 17, coloca el presupuesto de Estados Unidos en $555 mil millones y es una victoria política para el gobernante estadounidense, quien había advertido que promulgaría el proyecto solo si no incluía condiciones de ningún tipo.
Por tanto, la aprobación se logró después de que los demócratas retiraran disposiciones en el proyecto que establecían plazos para una salida militar de Irak, un asunto que elevó el nivel de debate político en Estados Unidos en todos los ámbitos.
Bush, aliviado por este gran avance, reconoció, sin embargo, que no está muy satisfecho con el progreso político que se está alcanzando en Irak.
“Hay un Gobierno que funciona”, aseguró Bush, quien, no obstante, declaró: “¿Estamos satisfechos con el progreso en Bagdad? No. Pero no se puede decir que no se esté haciendo nada”.
En su opinión, la gente en Irak y Afganistán tienen ahora una vida mejor.
Como ya viene siendo habitual en las últimas conferencias de prensa de Bush, Irak no fue el asunto que acaparó la reunión con los periodistas.
La destrucción de cintas de vídeo de los interrogatorios llevados a cabo por la Agencia Central de Inteligencia y el grado de conocimiento de la Casa Blanca de esta actividad se perfiló ayer como el tema clave de la conferencia.
Pero la negativa de Bush a hacer comentarios mientras no concluyan las investigaciones en curso, consiguió frenar los intentos periodísticos.
“Hasta que las investigaciones se completen, no voy a dar ninguna opinión desde el podio”, respondió Bush sobre un tema que tiene enfrentados al Congreso y a la Casa Blanca, especialmente después de que el legislativo amenazara ayer con citar a miembros del Gobierno para que expliquen la destrucción de este material.
Las cintas mostraban los interrogatorios a los que fueron sometidos en 2002 en Guantánamo, Abu Zubaydah y Abd al-Rahim al-Nashiri, dos sospechosos del grupo terrorista Al Qaeda en custodia de la Agencia Central de Inteligencia.
El diario The New York Times publicó el miércoles un artículo en el que apuntaba que la Casa Blanca había estado más implicada en este asunto de lo se había dicho, ya que al menos cuatro altos asesores legales de la presidencia se habían reunido con funcionarios de la CIA para discutir la destrucción de las cintas.
La Casa Blanca pidió al Times que corrigiera el subtítulo de la historia que publicó en portada y que afirmaba, al referirse a la destrucción de cintas de vídeo, que “el papel de la Casa Blanca había sido mayor que lo que dijo”.
El diario neoyorquino publicó ayer una corrección en la que afirma que como la Casa Blanca no ha dicho nada oficialmente sobre el tema, no es correcto decir que su papel fue mayor de lo que la propia presidencia de Estados Unidos ha reconocido.
Bush insistió ayer en que la primera noticia que tuvo al respecto se la dio el director de la CIA, Michael Hayden, la víspera de que lo hicieran público hace ahora dos semanas.
El mandatario fue también parco al valorar la designación del presidente ruso, Vladimir Putin, como “Persona del Año” de la revista Time.
“Supongo que lo han elegido porque es un líder consecuente”, sostuvo Bush, pero la pregunta es: “Consecuente, ¿con qué fin?. ¿Cómo será el país (Rusia) dentro de diez años?”, se interrogó Bush, quien, tras estos comentarios, dio por comenzado su descanso navideño.
Ver comentarios