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Británicos demolieron el Tour
Con Bradley Wiggins a la cabeza como campeón, Sky fue dueño en París

Las palabras de Christian Prudhomme, director del Tour de Francia reflejan el sentir del mundo del ciclismo, Bradley Wiggins se impuso “a lo Indurain o Anquetil”, figuras míticas de la competición gala quienes acumularon cinco victorias en la prueba más prestigiosa del mundo sin apelación alguna.
Categórica y contundente fue la consagración del jefe de filas de Sky, equipo que se formó hace tres años con un objetivo en mente; llevar en un plazo de cuatro años a un británico a lo más alto del podio en los Campos Elíseos parisinos por primera vez en la historia.
El formalismo que significaban los 120 kilómetros entre Rambouillet y París, no era ninguna preocupación para Wiggins y su escuadra, pues como lo dicta la tradición, la última etapa del Tour es un “paseo” por los bellos paisajes capitalinos a modo de homenaje para el nuevo monarca.
Para la historia queda únicamente el gane de otro inglés, Mark Cavendish, quien acabó redondeando la fiesta del Sky gracias a la cuarta victoria en la competición de uno de sus mejores esprinteres. La fortaleza en las pruebas contrareloj, férrea disciplina y envidiables y obedientes gregarios son parte de las claves del éxito.
"Ganar el Tour es lo más grande. No muchos ciclistas han ganado el Tour. Desde que yo nací solo hay 15 vencedores, yo soy el 16. Es una lista histórica, no hay muchos", destacó jubiloso el ciclista nacido en Bélgica, quien llegó a Inglaterra con dos años de edad.
Fue una competición hecha al gusto y estilo del doble campeón olímpico, pues con 100 kilómetros de contrarreloj en total dentro del circuito francés, (siendo la especialidad de líder de tropa de Sky), hizo suyas las etapas 9 y 19 que marcaban momentos decisivos en el trayecto. Desde el episodio siete nadie pudo bajar al nuevo monarca de la punta.
Párrafo aparte de la victoria de Wiggins, merece el subcampeón de la vuelta su compañero y compatriota Chris Froome, quien aceptó su rol de escudero y de peón de equipo, es uno de los puntos principales en el éxito de los ingleses, más allá de las historias que indicaban los deseos que tendría Froome de atacar el liderato del campeón.
Un episodio en las montañas francesas, donde el ciclista oriundo de Kenya esperó a su jefe y compatriota, cuando este se rezagó en ese trayecto, demostró la disposición de pelear en equipo del corredor de 27 años.
"No me hace falta cambiar de equipo para convertirme en vencedor del Tour de Francia. Este año he aprendido a posicionarme en primera línea de carrera, sin tener la presión de un líder" destacó Froome.
Trasciende de la cuestión de escuadras, que los velocistas británicos, ganaron 7 de 20 etapas, más que ningún otro país en la actual edición, lo que los pone con total motivación de cara a los Juegos Olímpicos de Londres, que inician el próximo viernes.
Wiggins, Froome, Cavendish y David Millar otro ganador de etapa, conforman el equipo ciclista local, quienes desde ya parten como favoritos para sus pruebas en los JJ.OO.
En medio de las clásicas tensiones por dopaje que agobian al Tour de Francia en los últimos tiempos, el orden y metodología de Sky se impone ante toda especulación, Wiggins consiguió en Froome su leal escudero y se blindó en una cima que jamás peligró en cambiar de dueño.

Sergio Alvarado
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