Brillo de Manhattan se lucirá en Tokio
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Brillo de Manhattan se lucirá en Tokio

Uniqlo, el fabricante de camisetas japonés, quería cambiar su imagen, considerada aburrida en su tierra natal.
Parte de la solución: recrear el brillo de su tienda de la Quinta Avenida de Nueva York en el barrio de boutiques de moda más caro de Tokio, renovando la marca de afuera hacia adentro.
Esta semana que viene Uniqlo abrirá su local más grande en la zona de Ginza en Tokio.
La estrategia, que se combina con el uso del inglés como idioma oficial y planes de contratar más trabajadores internacionales, tiene por objetivo dejar atrás las raíces de Uniqlo como marca económica que vende ropa barata desde hace treinta años.
“Venimos del medio de la nada, de una tienda al costado de la ruta”, dijo el mes pasado Tadashi Yanai, el presidente de 63 años de la empresa madre de Uniqlo, Fast Retailing Co., y el hombre más rico de Japón.

“En el exterior, nuestra imagen es la de una compañía global, pero en Japón tenemos esta cuestión de la herencia con que cargamos. Esta imagen antigua de tienda al costado de la ruta sigue presente en la mente de la gente y queremos mostrarle la nueva Uniqlo”.
Los esfuerzos de Uniqlo para actualizar la marca en su país de origen, donde las ventas cayeron 2,4 por ciento el año pasado, son un ejemplo de cómo algunas firmas japonesas se están adaptando a una población que envejece y al estancamiento de la economía nacional para encontrar nuevas maneras de crecer. El éxito podría darle impulso a Fast Retailing en un mercado que genera más del 80 por ciento de sus ingresos anuales por valor de 820.300 millones de yenes ($10.000 millones) y que compite con marcas mundiales como Zara de Inditex SA y Hennes Mauritz AB.
“La reimportación de la imagen de la marca podría funcionar”, señaló Mikihiko Yamato, subjefe de investigación de JI Asia en Tokio.
En Manhattan, tras el éxito de un local en Soho, la empresa abrió una tienda con frente de cristal en la Quinta Avenida, la calle comercial más cara del mundo en 2011, según Cushman Wakefield, firma de servicios de propiedades comerciales. A ella le siguió otro local en la calle 34 de Nueva York.
Tras atraer clientes en todo el mundo, la compañía decidió que la forma más rápida de renovar su imagen en su país de origen era importar el glamour de la Quinta Avenida y dejar que los clientes japoneses “experimentaran la diferencia”, dijo Uniqlo en su informe anual.

Bloomberg

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