Arturo Jofré

Arturo Jofré

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Viernes 28 Mayo, 2010


¡Bravo!


Los diputados midieron mal las consecuencias. Desde el famoso combo del ICE no se activaba una reacción ciudadana tan masiva y efectiva. Los medios de comunicación y las redes sociales expandieron en poco tiempo el fuego. Ojo que ahora las comunicaciones están cambiando la forma de la participación popular. No era, como muchos expresaban, la falta de financiamiento la causa de las protestas, no, era lo exagerado del incremento y lo extremadamente inoportuno.
Como en todo proceso político, aquí hay ganadores y perdedores. No hay que olvidar que estos temas saldrán a relucir en futuras elecciones y las acusaciones serán implacables. A corto plazo el mayor impacto lo sufrió la alianza PLN-Movimiento Libertario. Los libertarios mantuvieron su línea contra viento y marea, confiados en lo pactado. Ahora son los más damnificados, porque deben asumir buena parte del costo político de este fracaso. El PLN se sacudió bien. Primero salieron dos diputados del férreo núcleo inicial, pero fue la Presidenta la que les dio el golpe mortal a las pretensiones de la mayoría de los diputados. El PLN es un partido que siempre se ha caracterizado por tener una gran capacidad de maniobra política y esta vez no fue la excepción.
Hubo otros que salieron salpicados. El PASE empezó a huir de a poco, hasta pasarse por completo a la oposición al proyecto. Pero aun así, es el segundo gran perdedor de la jornada. En la última elección el PASE fue la sorpresa y se ubicó como una opción importante, por lo que su accionar está siendo más observado que nunca. ¿Qué diablos le pasó al PASE? Nunca debió haber dado ese paso inicial. Por otra parte, el PUSC se partió en dos durante el proceso; pero el problema del PUSC va mucho más allá de las salpicaduras de este malogrado proyecto, necesita rediseñar su rumbo y lograr mayor cohesión y capacidad de convocatoria. Finalmente, los dos diputados que representan a grupos religiosos no importa cuan salpicados queden, sus seguidores seguirán inmutables.
La ganadora indiscutible es la Presidenta de la República. Primero el gobierno guardó silencio público, después condicionó el proyecto al contenido financiero con recursos de la misma Asamblea Legislativa y, finalmente, le quitó todo apoyo. Lo importante es que la Presidenta valoró la situación, mezcla del descontento de la ciudadanía, de las posibilidades que la Sala IV lo declarara inconstitucional y de que, sin ella desearlo, este incremento también la favoreciera. La Presidenta actuó a la altura de las circunstancias y dio una muy buena señal en los primeros 100 días de gobierno.
En el caso del PAC, no había duda, ya que nació enarbolando la bandera de la mesura en el uso de los recursos públicos, y en este caso se ganó todas las estrellas. No lo hizo por razones coyunturales, sino por principios. El diputado del Frente Amplio también era predecible que votara en contra del citado proyecto. En síntesis, el desenlace final nos hace ver con más optimismo el futuro. ¡Bravo!

Arturo Jofré