Brasil grava préstamos a exportadores
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Brasil grava préstamos a exportadores

Los exportadores brasileños empezarán a pagar un impuesto de 6% sobre algunos préstamos extranjeros conforme el gobierno trata de frenar un aumento del real del que el ministro de Hacienda, Guido Mantega, responsabiliza a una guerra cambiaria.
Desde el viernes los préstamos realizados en el marco de los acuerdos de pago anticipado sólo estarán exentos del llamado impuesto IOF si vencen en no más de 360 días, dijo ayer Aldo Mendes, director de política monetaria del banco central. Para evitar el impuesto, también deberá ser el importador el que proporcione el pago anticipado, agregó. Antes, los bancos y compañías de operaciones también podían proporcionar los préstamos sin necesidad de pagar el impuesto IOF.

El gobierno de la presidenta Dilma Rousseff impuso el viernes un impuesto IOF de 6% a los bonos y préstamos extranjeros con una duración de menos de tres años. Rousseff dijo que Brasil tenía que crear herramientas para combatir un flujo de dólares que derivaba de políticas monetarias “perversas” que instrumentaban economías desarrolladas como la Unión Europea.
“Se tomó la medida en momentos en que el gobierno trata de contener el capital que ingresa al país”, dijo Mendes.
En los dos primeros meses del año, los exportadores ingresaron al país $8.000 millones en préstamos en el marco de los acuerdos de pago anticipado, un aumento de 46% respecto del mismo período del año pasado, dijo Mendes.
El real aumentó 0,2%, a 1,7142 por dólar estadounidense, en Sao Paulo luego de que el ministro de Hacienda, Guido Mantega, desmintió que existieran planes de gravar también la inversión directa extranjera para contener el incremento. El real ha subido 8,9% este año, el segundo mejor desempeño luego del peso mexicano entre las 16 monedas más negociadas que analizó Bloomberg.
Desde principios de año, inversores y exportadores ingresaron $12.500 millones a Brasil, en comparación con un flujo saliente de $1.900 millones en diciembre, según cifras del banco central. “El gobierno no será un observador pasivo en esta guerra cambiaria”, dijo ayer Mantega a la prensa en Brasilia. “El gobierno seguirá tomando medidas para evitar que el real se fortalezca y afecte a los industriales de Brasil”.

Bloomberg

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