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Brasil expresa preocupación por “Buy American”

Cláusula del plan de estímulo da prioridad a la adquisición de bienes y servicios de empresas estadounidenses

Washington
EFE

Celso Amorim, canciller de Brasil, comunicó ayer a Hillary Clinton, secretaria de Estado de Estados Unidos, la preocupación de su país por la cláusula “Buy American” del plan de estímulo económico, que privilegia a la industria nacional.
En el primer encuentro entre ambos como ministros, Amorim sacó a colación la disposición, que ha causado inquietud entre los socios comerciales de Estados Unidos, incluidos Canadá y Europa, por ejemplo, pues la ven como una medida proteccionista.
Durante la reunión, de unos 40 minutos, Amorim le dijo a Clinton que su país sigue “con atención y preocupación” el asunto, según explicó posteriormente a la prensa.
La cláusula, incluida en el programa de estímulo económico por casi $790 mil millones con el que el Gobierno de Barack Obama quiere aminorar la recesión en su país, da prioridad a la adquisición de bienes y servicios de empresas nacionales.
La versión final de la disposición especifica que Estados Unidos respetará, en todo caso, las obligaciones contraídas en los tratados comerciales internacionales.
Amorim fue el primer ministro latinoamericano recibido por Clinton como secretaria de Estado y fue seguido poco después por el canciller colombiano, Jaime Bermúdez.
En el encuentro, Clinton le mencionó el caso de David Goldman, un estadounidense que lucha desde hace más de cuatro años por recuperar a su hijo, Sean.
Su mujer, Bruna, se lo llevó a Brasil cuando tenía cuatro años y desde allí le pidió el divorcio.
Bruna murió y un tribunal brasileño dio la custodia del niño a su segundo marido, João Paulo Lins e Silva, mientras en Estados Unidos Goldman usaba todos los medios legales para recuperar al niño.
El caso ha llegado a los máximos niveles de los Gobiernos respectivos y Clinton señaló que es algo importante para su administración, según Amorim.
El canciller afirmó que ha habido un avance positivo para el padre, pues el caso ha pasado a la justicia federal, “que da una importancia mayor a las convenciones internacionales”.
Un tratado ratificado por Brasil y Estados Unidos obliga al retorno de Sean a Estados Unidos, donde las cortes deberán determinar quién tendrá la custodia, pero el Gobierno de Brasilia no ha querido meterse en el caso.
“Es un asunto que está en la justicia, del derecho de familia”, declaró Amorim, quien no quiso pronunciarse sobre el futuro del niño.
El departamento de Estado, por su parte, no divulgó detalles del encuentro.
Clinton dijo simplemente durante una breve declaración que tanto Brasil como Estados Unidos son países que “tienen un gran número de oportunidades y responsabilidades”, mientras los fotógrafos capturaban unas instantáneas de ambos líderes antes de su reunión.
Dedicaron buena parte de ella a preparar el encuentro entre Obama y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, que tendrá lugar el 17 de marzo en Washington, y la Cumbre de las Américas, que se celebrará a mediados de abril en Trinidad y Tobago.
Amorim le indicó a Clinton que un cambio de la política de su país con respecto a Cuba “sería muy importante” para mejorar la relación de Estados Unidos con toda América Latina y el Caribe.
La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó ayer un proyecto de ley que reduce las restricciones de viajes de los cubano-estadounidenses a Cuba impuestas en 2004 por el Gobierno de George W. Bush, pero la administración de Obama no se ha pronunciado al respecto.
El portavoz del departamento de Estado, Robert Wood, indicó hoy que el nuevo Gobierno está revisando actualmente la política de su país hacia América Latina y Cuba.
Amorim instó a Clinton a que Estados Unidos respete la diversidad de los países de la región y no prescriba soluciones idénticas para sus problemas.
Además, le sugirió que se enfoque en el desarrollo de la energía, el combate al cambio climático y la lucha contra el hambre en América Latina, relató.
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