Bottega Privée, gastronomía para ver y saborear
Víctor Acuña, chef del restaurante junto a su equipo de trabajo.Esteban Monge/La República
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El restaurante Bottega Privée, en el bulevar de Rohrmoser, es una grata elección para almorzar o cenar. Su menú deja satisfechos a quienes buscan ese sabor de la gastronomía italiana con influencia del Mediterráneo.
 
Lo que lo hace verdaderamente especial es ir a disfrutar del menú de estilo libre en la mesa del chef. Es un espacio para no más de seis comensales, ubicado frente a la cocina abierta del lugar y ahí Víctor Acuña prepara lo que su creatividad le dicta.
 
Desde luego existen algunas pautas básicas, como conocer de alguna alergia o alimentos que el comensal no consuma. Luego de eso se encargará de hacerle pasar una experiencia para la vista y el paladar que recordará por mucho tiempo.
 
“Nuestra cocina es mediterránea, usamos siempre hierbas muy frescas en la cual la vena es la gastronomía italiana pero vamos más allá. Todo lo hacemos acá, desde el pan, las salsas, hasta los fondos para ofrecer productos elegantes, frescos y livianos”, explicó el chef.
 
¿Qué puede esperar el comensal al sentarse a la mesa del chef? Lo inesperado, ser consentido por el experto y pasar dos horas o un poco más descubriendo cómo nacen platillos frente a sus ojos.
 
En una visita reciente buscó sorprendernos con una ensalada de salmón madurado y curado, era tan hermoso visualmente que uno duda en principio si comerlo o dejarlo para que adorne la mesa.
 
Su influencia japonesa lo llevó a mostrar la versatilidad del tempura con pulpo, camarones, salmón y albahaca. Cada mordisco es una sensación crocante muy grata y si a eso se le suma un vino blanco que marida a la perfección entonces todo es ganancia.
 
Esta propuesta es como un viaje por una montaña rusa con los ojos vendados, cuando se espera que la experiencia gastronómica continúe in crescendo llega Acuña y hace una pausa sorpresiva. Así es lo que se vive cuando luego aparecen unos antipastos, ensalada y jamón curado.
 
La pasión italiana se desborda con tres de sus platos calientes: la pizza caprichosa de kétchup de jengibre, hongos marinados y puerro. Le sigue el tortellini cuatro quesos con crema de trufa, ideal para quienes aman la pasta y los sabores intensos del queso y se cierra con el risotto frutti di mare, donde resalta el uso del salmón en lugar de un pescado blanco, camarones y almejas en una crema ligera.
 
Luego de tanta oferta se podría creer que se llegó al final, pero la sorpresa es que, al menos en nuestra visita, aún faltaba un dúo de lomo madurado en casa con osobuco y médula rostizado sobre un puré de queso parmesano.
 
Un cierre con una pavlova de frutas, naranja confitada y pera pochada al vino blanco confirmó que en las manos de Víctor Acuña y su equipo hay un universo de sabores para dejarse sorprender.
 
Detalles
Restaurante Bottega Privée
Dirección 400 metros oeste del Estadio Nacional, sobre el bulevar de Rohrmoser
Horario De lunes a sábados de 11 a.m. a 10 p.m., domingo cerrado
Teléfono  4001-7702

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