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Títulos permitirán financiar gasto de modo diferente
Bonos chinos ayudarían ante eventual desaceleración

• Titular de Hacienda dijo estar preparado para enfrentar turbulencias externas

Wilmer Murillo
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Los bonos chinos pueden ser una tentación para aumentar el gasto público, o más bien una ayuda para enfrentar una eventual desaceleración de la producción costarricense este año, dada la incertidumbre que generan las turbulencias internacionales.
Estos bonos, cuyo monto ante la ausencia de cifras oficiales se especula que alcanzarían unos $300 millones, podrían servir para aumentar el gasto, en tanto que algunos banqueros han expresado su temor de que al lanzarlos al mercado contribuyan a mantener el tipo de cambio en el límite inferior de la banda.
No obstante, Guillermo Zúñiga, ministro de Hacienda, aclaró que los rumores son infundados.
“Lo hemos dicho muchas veces. Se trata de una venta de bonos de la deuda interna que la Asamblea Legislativa autorizó en el presupuesto nacional de 2008”, señaló Zúñiga.
En ese sentido no habrá masas adicionales de recursos en la economía y los bonos comprados por China no tendrán efectos inflacionarios pues son parte del endeudamiento global para desarrollar gastos necesarios de operación, agregó el funcionario.

Considerando la operación con China, los recursos presupuestarios se financiarán de una manera diferente a la prevista, pero dentro de una masa general de endeudamiento, explicó.
El Ministro fue categórico en indicar que no se afectará el déficit ni se elevará el gasto presupuestario.
“Tenemos un presupuesto autorizado para este año que prevé un incremento de los impuestos del 17% y tiene un déficit implícito del 0,5% del Producto Interno Bruto (PIB).
El presupuesto incorpora todos los gastos para la Consejo Nacional de Vialidad, los municipios, el programa Avancemos para conservar estudiantes en los colegios y asignaciones especiales para los concejos por ¢20 mil millones, al Ministerio de Transportes por ¢30 mil millones para puentes y carreteras y contempla ¢20 mil millones adicionales para combate al tugurio.

Aunque se trata de una inversión social y en infraestructura muy alta “siento que las circunstancias que se están presentando en la economía mundial, desde el punto de vista hacendario, nos agarra en una posición sólida para enfrentarla con un gasto debidamente financiado”.
Frente a las turbulencias internacionales hay posiciones pesimistas y optimistas, pero será el desarrollo de los acontecimientos el que diga qué va a pasar.
Zúñiga se mantiene optimista asegurando que Costa Rica que tiene una hacienda sólida como resultado de 20 meses de reducir el endeudamiento hasta en nueve puntos porcentuales del PIB. “Tenemos espacio en caso de que se requieran recursos adicionales”, afirmó.
Con el presupuesto aprobado, “estamos en condiciones para hacer una política anticíclica en el caso de que la economía sufriera una desaceleración”, añadió el Ministro.
De acuerdo con la teoría de los ciclos cuando la economía ha estado creciendo y se aflojan las riendas de la rigurosidad en la asignación crediticia, comienzan a aparecer nuevos instrumentos financieros, como los derivados en los que se han sustentado las hipotecas subprime.
Cuando llega el momento en que los consumidores no pueden hacer frente a los pagos surge la crisis. Las ondas de expansión y contracción las lleva implícitas el capitalismo, y se autorregulan, pero no siempre con éxito.
Ciertamente, en Hacienda consideran que si la economía estadounidense se desacelera fuertemente, afectará a Costa Rica de alguna manera. Puede ser a través de una contracción de la inversión o de las exportaciones, o a favor si se estabilizan los precios internacionales.
“Como sea, el Gobierno tendrá capacidad para compensar ese ciclo, y lo mismo entidades públicas como el Instituto Costarricense de Electricidad o Acueductos y Alcantarillados que disponen de suficientes recursos para hacer inversiones”, concluyó.
Pero las advertencias a los conductores de las políticas económicas vienen de todos lados.
El manejo de las finanzas públicas ha sido ejemplar en los últimos añ
os, pero el aumento del gasto público en 2007 puede ser riesgoso ante una eventual caída de los precios internacionales de los productos de exportación, indico un informe de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL).
La coyuntura económica internacional introduce alguna incertidumbre sobre el papel que debería tener la política fiscal durante el corriente año. En un contexto de crecimiento de la actividad, los países de la región deberían optar por la prudencia fiscal, evitando algunos de los excesos de 2007, advirtió la CEPAL en un estudio.
Para implementar políticas contracíclicas que plantea Zúñiga es crucial la disponibilidad de financiamiento, por lo que es preocupante el impacto de una recesión internacional sobre los ingresos provenientes de los principales productos de exportación, dijo José Luis Machinea, secretario ejecutivo de la CEPAL.
En 2007 hubo un aumento generalizado del gasto público, lo que puede ser riesgoso en un escenario de repunte de la inflación, en especial si la ausencia de una mayor disciplina fiscal genera un aumento de las tasas de interés en la región en un contexto de disminución de las tasas internacionales.
La consecuencia será un mayor ingreso de capitales y una mayor apreciación de los tipos de cambio.
Combinar responsabilidad fiscal con estabilidad macroeconómica y elevar la calidad del gasto público son dos de los principales desafíos.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) constató el empeoramiento en las condiciones de crédito mundial, lo que para Estados Unidos y Europa se traducirá en una rebaja muy importante de su crecimiento. En cambio, la institución no tocó sus cálculos para América Latina.
“América Latina ha hecho muchos progresos en su marco de política, lo que ha sido extremadamente útil para responder a los problemas externos”, argumentó Simon Johnson, economista jefe del FMI.
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