Enviar
No obstante, este recurso renovable aún es subutilizado en el país
Biomasa alcanzaría para satisfacer seis veces la demanda energética

• Los residuos de la piña bastarían para proveer electricidad a casi 4 millones de casas
• Entre la leña y el bagazo de la caña de azúcar alcanzaría para 2,5 millones de hogares

Eduardo Baldares
[email protected]

Aunque bastaría para satisfacer más de seis veces la demanda de todos los hogares costarricenses, el potencial del país para generar energía a partir de biomasa animal y vegetal es subutilizado, pues apenas llega al 5,76%.
Si se explotaran correctamente los atributos energéticos de productos como la piña, la leña y el bagazo de la caña de azúcar, al país le alcanzaría la producción energética hasta para exportar.
Considerando que el consumo típico de una casa es de 270 kilovatios por mes, los recursos biomásicos del país dan para satisfacer las necesidades de casi 7,5 millones de residencias, de acuerdo con un estudio presentado por el Ministerio del Ambiente y Energía (Minae).
Si se tiene en cuenta que en la actualidad hay poco menos de 1,2 millones de casas, “habitadas por unos 4,5 millones de personas”, detalló Antonio Mora, del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Inec), se obtiene que la biomasa nacional —en su potencialidad máxima— cubriría más de seis veces la demanda energética de todas las moradas.
“La subutilización de energías renovables como la biomasa, pero también la eólica, la hídrica, la geotérmica y la lumínica-solar, no debe ser interpretada negativamente, sino como una gran oportunidad
que tiene el país de inclinarse por ellas”, analizó Julio Matamoros, viceministro de Energía.
Para Matamoros, es fundamental tomar la decisión cuanto antes de acelerar y optimizar su explotación, para así depender cada vez menos del petróleo, que por contaminante, caro, agotable y estar en manos extranjeras, “no es conveniente ser tan dependientes de él. La idea de esta administración es dejar sentadas las bases desde las cuales el país emprenda el camino hacia la autosuficiencia energética”, amplió.
La biomasa tiene el potencial de optimizar el proceso agroindustrial, pues convierte los residuos en energía, y en teoría su implementación no debería competir con las necesidades alimentarias de la población, porque se trabaja con sobrantes.
Empero, también vale considerar posibles contras de esta fuente energética. “Requiere muchos sembradío
s para producir electricidad en cantidad razonable; la disponibilidad puede variar con los mercados (precios de productos e insumos) y con las estaciones, y presenta costos importantes de recolección y acarreo”, detalló Gilberto de la Cruz, director de Planificación Eléctrica del ICE.
No obstante, Matamoros consideró que la idea es complementar los diferentes tipos de energía renovable que tiene el país, de forma que no se sobreexplote ninguna.
Ver comentarios