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Gasolina tendrá una mezcla del 7% de etanol y el diesel hasta un 5% de biodiésel

Biocombustibles llegarán a todas las gasolineras en un año

• Aresep gestiona una rebaja de ¢85 en el precio de la súper y de ¢45 en la regular

• Gobierno estimulará la producción de materia prima para garantizar la seguridad alimentaria

Danny Canales
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Para finales del próximo año todas las estaciones de servicio comercializarán biocombustibles.
Al menos ese es el objetivo de un decreto ejecutivo que promueve la producción de carburantes alternativos para reducir la dependencia del petróleo.
El programa contempla mezclar un 7% de etanol en la gasolina y hasta un 5% de biodiésel en el diésel.
Además, para garantizar la seguridad alimentaria y aumentar la producción de carburantes alternativos, el Poder Ejecutivo estimulará la siembra de plantas que sirvan de materia prima.
Las políticas para alentar la elaboración de biocombustibles son impulsadas por el Ministerio del Ambiente y Energía (Minae) y la Refinadora Costarricense de Petróleo (Recope).
Desde hace dos años, ambas entidades desarrollan un plan piloto en 60 gasolineras de Puntarenas y Guanacaste, donde se comercializa etanol.
Ese programa ha servido al Poder Ejecutivo para hacer los ajustes requeridos para universalizar la venta de biocombustibles en todo el país, comentó Julio Matamoros, viceministro de Energía.
La promoción de carburantes alternativos es parte de un plan de ahorro energético, que busca disminuir el impacto de los altos costos del petróleo en la economía local.
Solo el año pasado se pagaron más de $1.200 millones en la importación de derivados del petróleo.
Las políticas de ahorro energético entraron en vigencia en 2005, cuando el precio del crudo superó los $60 en el mercado internacional.
En su momento el gobierno dispuso impulsar la investigación de biocombustibles para producirlos en el país, rehabilitar el tren y restringir el acceso a la capital como medidas para apoyar la reducción en el consumo de derivados del petróleo.
Ahora que el petróleo alcanzó los $80 por barril —precio récord en 25 años—, las nuevas políticas van enfiladas a producir y vender biocombustibles y estimular la producción de electricidad mediante recursos renovables.
Los combustibles alternativos que se comercializarán en Costa Rica se extraen de materia prima natural que se procesa en el país.
Por ejemplo el etanol se puede extraer de la caña de azúcar, yuca y sorgo, mientras el biodiésel se obtiene de palma de aceite, maíz, tempate e higuerilla.
Para garantizar los insumos suficientes para abastecer el mercado (el etanol que se emplea en el plan piloto es importado de Brasil) y garantizar la seguridad alimentaria, el decreto promueve la estimulación de la producción de esas plantas.
Con ello se pretende prevenir lo que está sucediendo en el mundo, que los productores prefieren emplear su materia prima para elaborar combustibles, lo que afecta la dieta de los seres humanos y animales que dependen de esos alimentos.
Recope será la institución que más tendrá que invertir para poner en marcha la venta de combustibles alternativos, pues deberá ampliar su capacidad de almacenamiento.
Se estima que solo en los tanques, la Refinería deberá destinar unos $5,5 millones.
Quedará en la empresa privada la elaboración del biocombustible. Actualmente hay unas ocho compañías interesadas en participar en el programa.
Incluso algunas han realizado millonarias inversiones en plantas productoras.
La venta de biocombustibles en el mercado nacional genera división entre los consumidores.
Por un lado hay quienes están a favor de que el país explore la producción de combustibles limpios no solo para disminuir la factura petrolera sino también para estimular la economía con la reactivación del agro.
Sin embargo, también están las personas que temen que sus vehículos se dañen por el uso de nuevos carburantes.
Sobre ese último punto, José Miguel Masís, director ejecutivo de la Asociación de Costarricense de Expendedores de Combustibles, reconoció que el plan piloto desarrollado en Puntarenas y Guanacaste produjo algunos problemas a los vehículos, por lo que llamó al gobierno a lanzar una campaña advirtiendo a los conductores “a qué se atienen” con el uso de etanol y biodiésel.
“Cuando se inició el plan piloto los clientes reclamaban (a las gasolineras) porque se les saturaban los filtros, se les despegaba la goma de los tanques y tenían fallas en la potencia del vehículo”, explicó Masís.
Al respecto en el Ministerio del Ambiente y Energía reconocen que los biocombustibles producen algunos daños, pero a la flota de vehículos que fueron construidos antes de los años 80.

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