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Billetera mata a talento

Mario Montoya: “del CON no he recibido ni un cinco”

Luis Rojas
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Mario Montoya es sin duda el nadador costarricense con mayor proyección en la actualidad, sin embargo, eso se lo debe a sus padres y amigos que son quienes principalmente le han sostenido su sueño de ser un nadador de alto rendimiento.
M
ontoya, al igual que la mayoría de atletas ticos que no son futbolistas, ha tenido que luchar contra un dicho que adaptado al deporte tico dicta que “billetera mata a talento”, lo que explica en buena parte el subdesarrollo deportivo en nuestro país.
Mario empezó hace diez años, pero no fue hasta que llegó a la Asociación Belén y se metió en el proceso del entrenador cubano, Alexis Laurencio, que empezó a destacar. Fue entonces cuando se hizo vital el aporte de sus padres; de Alvaro González, un amigo de familia; de pequeñas colaboraciones de empresas como Camisetas JyB, UIA, Gym Sport Center de Belén y a finales del año pasado, del Instituto Costarricense del Deporte y la Recreación (ICODER), que le dio una beca de $2 mil con la que pudo realizar una gira a Europa, donde logró hacer la marca.
Consultado el atleta sobre si el Comité Olímpico Nacional (CON), le ha dado alguna ayuda contestó que “teníamos entendido que había unas becas de Solidaridad Olímpica, pero hasta el momento no hemos recibido ni un cinco”.
Consultado Laurencio al respecto confirmó que de la Comisión Técnica del CON, les habían dicho en forma verbal que tenían una beca aprobada, pero nada de eso se concretó.
Mario, quien tiene 18 años y estudia ingeniería electromecánica, necesita ahora financiar dos fogueos y según Laurencio requieren como $30 mil para enfrentar todo el proceso de cara a Pekín, en cuanto a alimentación y tener una base de entrenamiento para la aclimatación antes de la competencia, lo que podría ser en Japón, Rusia o
Italia.
Montoya, que hizo la marca en la prueba de los 200 metros libre, sueña con crecer como deportista, bajar sus tiempos en Pekín y asistir a las próximas dos olimpiadas con un proceso que le permita destacar; no obstante, en un país donde el Comité Olímpico anda al garete y que las políticas estatales hacia el deporte aún no son lo suficientemente estables para garantizarle su preparación, lo de Mario sigue en un sueño.
“Mi entrenador nos ha enseñado a apuntar hacia las metas altas, por eso clasificamos al mundial en China en 2006 y a esta olimpiada, pero mucho dependerá de que consiga la ayuda económica que requiero”, afirmó el nadador, a quien también le gustaría obtener una beca deportiva para continuar sus estudios en el exterior.
Laurencio expresó que también el apoyo de la junta directiva de la Asociación Belén ha sido fundamental para alcanzar sus metas. “Ellos han creído en este proceso y en nuestra propuesta de alto rendimiento”, expresó Laurencio.
Lo que está claro es que si el país quiere atletas de alto rendimiento, tendrá que invertir en ellos, porque las medallas olímpicas no las venden en las pulperías.
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