Bienvenidos al CAOS… "Tips" para salir a comer con bebé
“Teacher, es una locura!” “Nosotros ya no salimos a cenar.” “Terminamos pidiendo para llevar.”“Imposib...
“Teacher, es una locura!” “Nosotros ya no salimos a cenar.” “Terminamos pidiendo para llevar.”“Imposible comer con bebé despierto.” “Ya renunciamos a la idea".
“Se convierte en un estrés, preferimos no salir". Son algunos comentarios que me hacen mucho, quiero aportar mis ideas para que todos podamos salir a comer felices con nuestros hijos.
El restaurante favorito de mi hijo es El Novillo Alegre. Desde que es muy pequeñito salimos a comer a restaurantes con él, y no vamos a los típicos restaurantes “child-friendly”, mi bebé va conmigo a todo lado y se porta bien. Nosotros hacemos "Baby Led Weaning" entonces se pueden imaginar, al principio eso parecía un campo de guerra, pero poco a poco he entrenado a Rodolfo y tenemos toda una rutina para comer afuera.
Cuando tenemos recién nacidos, salir a cenar o a comer afuera es manejable porque usualmente los bebés toman lechita y duermen mucho, pero cuando tenemos chicos que gatean o caminan la cosa a los papás se nos complica un poco.
Para evitar el caos en el restaurante les aconsejo hacer lo siguiente:
La idea es llenar esta cajita con juguetes especiales, que no sean los juguetes de todos los días de bebé, si no que sean exclusivamente para usar cuando van a un restaurante.
Yo cada vez que la uso le saco una cosa y le agrego otra nueva, para que sea súper interesante para él. Cuando llegamos al restaurante, le pido comida primero, mientras la comida de él llega lo dejo que disfrute un ratito (el típico que la abuela lo quiere alzar, la tía lo quiere llevar a caminar, etc).
Cuando llega la comida lo sentamos y es hora de comer (todavía la cajita está guardada). Y cuando termina de comer… ¡Tan tan! Hora de jugar, le doy su “Out to eat Box” y él se entretiene mientras todos comemos felices.
Los niños tienen que acostumbrarse a comer afuera, si no los llevamos desde que son pequeños, después es más difícil enseñarles la rutina de ir a restaurantes.
¡Sí se puede papás! Me cuentan cómo les va. Bon Appétit!