Leiner Vargas

Leiner Vargas

Enviar
Martes 12 Junio, 2012


Reflexiones
BID en ciencia y tecnología

Por más de 20 años en el sector de ciencia, tecnología e innovación, hemos esperado que el Estado costarricense haga valer su discurso y contribuya con recursos para fomentar, fortalecer y desarrollar el sector. Un país como Costa Rica, con su nivel de especialización comercial y productiva debería estar invirtiendo no menos de un 2% de su Producto Interno Bruto en actividades relacionadas con la ciencia, la tecnología y la innovación. Sin embargo, al aventurarse a poner recursos públicos con un nuevo préstamo del BID, debemos preguntarnos en ¿qué actividades? ¿Qué sectores? Y sobre todo, a través de ¿qué instrumentos? Se deben gastar dichos recursos.
No faltan en Costa Rica las ocurrencias y los oportunismos cuando se negocian estos préstamos. Así por ejemplo, sería una burla para el sector que el nuevo préstamo sea administrado por Procomer como se pretende y utilizado para apoyar la ciencia y la tecnología de las empresas multinacionales que ya de por sí no colaboran con el fisco costarricense. Además de ser pasajeros gratis en materia fiscal, las autoridades pretenden subsidiarles sus inversiones en ciencia y tecnología e innovación. Este sería el peor de los posibles usos sociales que podría tener un crédito de ciencia, tecnología e innovación.
Debería invertirse en actividades que colaboren con la competitividad de las pequeñas y medianas empresas, fortalecer las competencias para atender las nuevas enfermedades de nuestra población, que envejece aceleradamente, favorecer la investigación en nuestros recursos naturales y en particular, los marinos, donde tenemos riquezas no explotadas ni exploradas.
El subsidio a las multinacionales solo generará más desigualdad económica y que los beneficios se vayan a sus casas matrices. Debemos invertir desde lo público con sentido social y no con el interés de aumentar las desigualdades o subsidiar a quienes ya de por sí, tienen las ventajas del conocimiento.
El nuevo crédito de ciencia y tecnología e innovación debe ser de los costarricenses y para los costarricenses, articularse a la infraestructura ya creada en los centros de investigación de las universidades y de los sectores productivos, debe generar amplias sinergias y nuevo conocimiento para apoyar a los sectores productivos que han sufrido los estragos de la apertura y la liberalización comercial.
Cómo miembro del Consejo directivo del Conicit y académico universitario público, no puedo más que deplorar la actitud de algunas autoridades del Micit de pretender pasar un crédito nuevo de ciencia y tecnología y concentrarlo en lo menos oportuno para el país y para colmo, administrarlo desde lo privado y para los privados.
Es necesaria una discusión amplia, generando sinergias con los sectores de ciencia y tecnología e innovación e integrando a la comunidad científica y tecnológica en el debate. Flaco favor le haríamos al sector con financiar a las multinacionales y dejar de lado los verdaderos requerimientos para la ciencia y la tecnología del país.

Leiner Vargas Alfaro
[email protected]