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Bernanke fija las reglas financieras y su poder llega a Buffett

Redacción La República [email protected] | Jueves 16 septiembre, 2010



Bernanke fija las reglas financieras y su poder llega a Buffett

En noviembre de 2009, el presidente de la Comisión de Banca del Senado, Christopher Dodd, hizo una propuesta audaz: crear un super organismo regulador que se encargara de la mayor parte de la supervisión bancaria de la que se ocupaban el Sistema de la Reserva Federal, la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC por la sigla en inglés) y otros organismos.
Dodd había sido un duro crítico de la Fed y de su presidente, Ben S. Bernanke, y había declarado en julio de 2009 que la supervisión del banco central de los servicios financieros había sido un “rotundo fracaso”.
En enero de 2010, el Senado de los Estados Unidos dio su aprobación a Bernanke para un segundo período de cuatro años por 70 votos contra 30, lo que significó la mayor cantidad de votos negativos que había recibido un nominado desde que la cámara empezó a confirmar a los presidentes de la Fed en 1978.
Seis meses después, cuando el presidente Barack Obama refrendó una ley de 2.300 páginas que reorganizaba la regulación de los servicios financieros, el súper organismo regulador había quedado en el olvido. La Reserva Federal había adquirido una nueva relevancia reguladora, y Bernanke había emergido como el presidente de la Fed más poderoso de la historia, con más autoridad hasta que su legendario predecesor, Alan Greenspan, que había presidido la Fed durante 18 años.
A pesar de las críticas de las que fue objeto Bernanke por no haber anticipado la tormenta crediticia que se gestaba en 2007, los legisladores -con muy pocas excepciones- han llegado a valorar las medidas que ha tomado para rescatar el sistema bancario y la economía en los dos últimos años. Ha reducido las tasas de interés al nivel más bajo posible y asegura que así se mantendrán hasta que mejore el panorama del empleo. Durante una reunión de la Fed que tuvo lugar en Jackson Hole, Wyoming, el 27 de agosto, dijo que la Reserva Federal estaba dispuesta a proporcionar aun más estímulo en caso de que fuera necesario.
“Cuando las cosas se calmaron, el Congreso se dio cuenta de que Bernanke y la Fed sabían lo que hacían”, dice Mark Gertler, un profesor de economía de la Universidad de Nueva York que trabajó en investigación con Bernanke, un ex profesor de la Universidad de Princeton, sobre las causas de la Gran Depresión.
“El poder de todo presidente de la Fed se basa en última instancia en la percepción por parte del Congreso de que lo usará con prudencia. Él tiene esa reputación”.
En el marco de la Ley de Reforma de Wall Street y Protección de los Consumidores, conocida como la ley Dodd-Frank, la Fed de Bernanke gana facultades que nunca antes había concentrado un solo organismo regulador.
El banco central sigue supervisando 5 mil bancos holding estadounidenses y 830 bancos estatales. La ley le da nueva autoridad para controlar el gasto y el riesgo que pueden correr los bancos más grandes y de mayor “importancia en términos del sistema”.
La Fed pasa a tener más autoridad sobre unas 440 instituciones de ahorro y regulará también firmas financieras no bancarias “de importancia en el sistema”, entre ellas, dicen los analistas, las mayores compañías de seguros, Berkshire Hathaway Inc., de Warren Buffett, y General Electric Capital Corp., la división financiera de GE.
Ahora la Fed debe tomar medidas si concluye que las prácticas del sistema bancario amenazan la estabilidad financiera del país. También está obligada a efectuar pruebas de solvencia anuales en los mayores bancos para determinar si tienen que reservar más capital.
La Fed de Bernanke también comprenderá y financiará un nuevo organismo federal de protección de los consumidores, si bien éste operará de forma independiente.
“Se le dio a la Fed una enorme cantidad de facultades”, dice Vincent Reinhart, que fue estratega jefe de política monetaria de la Fed desde 2001 hasta 2007. “La Fed tiene un mandato muy fuerte y amplio”.
Ese tipo de poder era precisamente lo que quienes se oponían en el Senado a la ley de regulación financiera querían negarle a Bernanke, quien rehusó a hacer declaraciones para este artículo.
“Al aumentar la autoridad de la Reserva Federal, se corre el riesgo de cargarla de más responsabilidad de la que es razonable esperar para una sola institución”, dijo el senador de Alabama Richard Shelby, el republicano de mayor jerarquía de la Comisión de Banca del Senado, en una audiencia de julio de 2009.
Shelby también destacó el tema del inherente conflicto entre el papel de la Fed en la fijación de las tasas de interés y su tarea de supervisión bancaria.
“La mezcla de política monetaria y regulación bancaria ha demostrado ser una fórmula para rescates que pagan los contribuyentes y malas decisiones de política monetaria”, dijo Shelby.

Washington