Bayer perdería ventaja en China
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Bayer perdería ventaja en China

En la medicina tradicional china no existe una palabra para la diabetes, pero Chengzhi Xia la reconoce en cuanto la ve. Y dice que está viéndola con mucha más frecuencia en la actualidad.
Xia y otros sanadores de la acomodada zona de Shanghái central describen la enfermedad por uno de sus síntomas, una sed arrolladora. Los pacientes suelen buscar alivio para los efectos secundarios de medicamentos modernos –productos en algunos casos ya superados en Occidente.

“Las empresas occidentales deberían hacer productos más innovadores para dar más opciones a los enfermos chinos”, dijo Xia en una entrevista en su cubículo de Lei Yun Shang Pharmacy, donde los boticarios seleccionan hierbas medicinales de olores intensos junto a comprimidos modernos.
Es posible que su deseo pronto se haga realidad. En tanto aumentan en China las tasas de diabetes, fabricantes de medicamentos como Merck Co., Sanofi y Eli Lilly Co. están tratando de desbancar a Bayer AG y Novo Nordisk A/S como mayores proveedores de medicamentos para la diabetes.
Lo que está en juego es un mercado que podría triplicarse desde $700 millones en 2009 hasta $2.100 millones en ventas anuales en 2019, dice Yifi Liu, analista de Datamonitor en Shanghái.
“Debemos seguir esperando un crecimiento de dos dígitos en el mercado de la diabetes en China durante muchos años de aquí en más”, dijo en una entrevista telefónica Kare Schultz, director de operaciones de Novo Nordisk.
El fabricante de medicamentos de Copenhague es el principal vendedor en el país de insulina, de la cual carecen los pacientes para convertir en energía el azúcar en sangre.
Además de insulina, el comprimido que debería ser superado es un medicamento de Bayer que ya tiene 17 años llamado Glucobay, poco utilizado en Occidente pero dominante en China.
Las ventas de Glucobay crecieron allí 22% hasta 1.800 millones de renminbi ($283,4 millones) el año pasado, según Bayer.
El medicamento, ahora un genérico, acumuló sólo una fracción de esa cifra, o sea $9,7 millones de facturación, en los Estados Unidos en los primeros nueve meses de este año, según datos de la firma investigadora IMS Health.
“De todos modos, estamos ganando participación en el mercado” con Glucobay en China, dijo en una cena con periodistas en Shanghái el 15 de noviembre Marijn Dekkers, máximo responsable ejecutivo de Bayer.
El medicamento, un bloqueador de carbohidratos, como se lo denomina, destinado a reducir el azúcar en sangre después de las comidas, es impopular en los Estados Unidos porque no es lo bastante potente como para justificar sus efectos secundarios, según Tom Donner, responsable del centro de diabetes en la Universidad Johns Hopkins. La mitad de los pacientes tratados con Glucobay sufren movimientos de intestinos flojos y muchos se quejan de gases, dijo en una entrevista telefónica.
Sin embargo, es una opción lógica para una población con una dieta con alto contenido de carbohidratos como la china, dijo Liu de Datamonitor. Sumado a la astucia de marketing de Bayer, eso podría explicar por qué el medicamento es tan famoso a nivel local que ha alcanzado la categoría de “mito farmacéutico”, según Liu.
La diabetes de Tipo 2 vinculada a la obesidad afectaba a casi 1 de cada 10 adultos chinos en 2008, dijo el New England Journal of Medicine en un estudio publicado el año pasado. Sería una tasa más alta que en los Estados Unidos.

Bloomberg

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