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Los mismos gobernantes que se quejan de la burocracia que no los deja avanzar, son los llamados a plantear un sistema sustitutivo ágil, eficiente y transparente

Basta de quejas, hay que actuar

Es impostergable que las instituciones del Estado comiencen a salir de la maraña en que se traba su accionar. Este es un tema que no ha merecido atención por parte de los gobiernos, aun cuando se quejan de ello.
La situación no cambiará hasta que se comiencen acciones para desenmarañar las cosas. Eso exige voluntad política y un esfuerzo inteligente porque eliminar trabas significa dejar en su lugar ágiles y eficientes sistemas de control, sin duda indispensables, que cumplan con la misma misión sin retrasar el avance del país.
Este es un trabajo que, en general, no se ha realizado. Indudablemente es más fácil seguir achacando a esas trabas la lentitud imperante, que tomar la decisión de eliminarlas sin detrimento de los debidos controles.
No olvidemos que son los mismos gobernantes, quienes se quejan de las dificultades burocráticas que no los dejan avanzar, los llamados a plantear un sistema sustitutivo.
Muchos de los procedimientos engorrosos que retrasan la tramitación de importantes proyectos urgentes para el país, probablemente fueron establecidos para evitar manejos indebidos. Esto fue necesario como control pero faltó la capacidad o la voluntad para que el sistema fuera eficiente y expedito.
El pesado lastre de una burocracia ineficiente daña al país actualmente paralizando obras de urgente necesidad como el plan del alcantarillado metropolitano, para lo cual fue aprobado un empréstito del que se ha ejecutado solo el 1,3%.
El Ministerio de Educación se vio obligado a intervenir la unidad encargada de aplicar un préstamo para mejorar infraestructura escolar porque tras 15 meses se había ejecutado menos del 3% del presupuesto, debido a una falta de pericia aceptada por el propio Ministerio.
Esto para mencionar solo dos casos y no volver a caer en la situación que ha convertido hasta en tragedia a veces la construcción de carreteras. El hecho de que se haya concluido alguna obra en este campo y eso acorte distancias ahora a los usuarios nada cambia en cuanto a la pesadilla que significó su proceso. Y estamos hablando de procesos.
Veamos el proyecto de Limón Ciudad Puerto, el gobierno ha incumplido su agenda de ejecución establecida, como lo informa una nota de este medio ayer. Debido a ese retraso ahora el empréstamo requiere correcciones.
No es válido hablar de modernización del Estado sin hacerlo en realidad.
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