Banqueros ceden a presión esperando por la FED y Japón
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A los banqueros centrales les resulta cada vez más difícil obviar el mercado.

En septiembre de 2014 el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, declaró que “ahora estamos en el plano inferior” en cuanto a las tasas de interés, y apenas este mes su colega Benoît Coeuré dijo que las expectativas del BCE son “demasiado altas”.
Sin embargo, en momentos en que los operadores presionan en busca de más acción, Draghi indicó la semana pasada que podría estar en camino otra ronda de estímulo para diciembre, comprendido un posible recorte de la tasa de depósito del BCE, que ya es negativa.


Se estima que la Fed no modificará las tasas de interés esta semana y los inversores van postergando la idea de un cambio de política este año a pesar de que la presidenta del banco central, Janet Yellen se cuenta entre 13 de las 17 autoridades que dijeron el mes pasado que estiman que el primer incremento de tasas desde 2006 será para fin de año.
“Las cosas han cambiado”, declaró a la prensa cuando se le preguntó por qué las rebajas de tasas volvían a estar en la agenda.
Los mercados celebraron su victoria con un alza de las acciones globales.
Las acciones recibieron un nuevo estímulo a fines de la semana, cuando el Banco Popular de China redujo su tasa de referencia por sexta vez en un año.
“Los bancos centrales tratan de ponerse al día con algo que el mercado sabe desde hace tiempo, que el crecimiento global se desacelera”, dijo Jason Daw, jefe de estrategia cambiaria para Asia de Société Générale SA en Singapur.
La aparente enseñanza para los inversores es que los bancos centrales que tienen margen seguirán proporcionando estímulo y que puede presionárselos en ese sentido.
Las autoridades están dispuestas actuar y no a que luego se las acuse de hacer muy poco.
“Mientras la inflación siga siendo tan baja en un plano global, los bancos centrales redoblarán el estímulo y elevarán los precios de los activos “, dijo el lunes Jim Rei, estratega de Deutsche Bank AG, en una nota a clientes.
“Eso hace que el riesgo sea menor para los mercados financieros, pero es un problema cuando los bancos centrales no pueden o no quieren actuar”.
Una nueva semana trae otra serie de decisiones en cuanto a políticas, serie que encabezan la Reserva Federal de los Estados Unidos el miércoles y el Banco de Japón el viernes.
También están el Riksbank de Suecia y el Banco de la Reserva de Nueva Zelanda, que en algunos sectores estiman que volverán a flexibilizar.
A medida que otros refuerzan el estímulo, crece la presión para seguir sus pasos o experimentar el problema de monedas más fuertes.
Al discutir si los efectos de un euro más débil sobre los bancos centrales serán ahora un importante centro de atención para los inversores, estrategas de Morgan Stanley estimaron el lunes que el euro constituye el 16% de la canasta de dólares ponderada por negociación de la Fed.
 


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