Bancos japoneses ponen ojos en México
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 En un intento de reducir su dependencia de uno de los mercados bancarios menos rentables del mundo, las entidades crediticias japonesas ponen la vista en un mercado mucho más lucrativo: México.

Mitsubishi UFJ Financial Group y Mizuho Financial Group se cuentan entre los llamados megabancos que se expanden en México, con lo que siguen los pasos de las compañías automotrices japonesas que construyen fábricas en México para atender el mercado estadounidense.
MUFG, cono se conoce al mayor banco de Japón, planea abrir en marzo una oficina en la ciudad de León, en el centro de México, a los efectos de atender a las fábricas cercanas de compañías automotrices como Nissan Motor y Honda Motor. Mizuho busca quintuplicar su cantidad de empleados en el país en tanto se dispone a abrir su primera subsidiaria en México en septiembre.


Los megabancos japoneses vienen aumentando el crédito en el exterior para obtener mayores márgenes que en su país, donde la reciente imposición de tasas de interés negativas por parte del banco central amenaza con hacer los préstamos aún menos rentables.
Si bien buena parte de la expansión se ha desarrollado en Asia, la desaceleración del crecimiento chino afecta a las economías de toda la región, lo cual impulsa a las entidades crediticias a concentrarse en países como México, un mercado que se ha vuelto muy popular entre las empresas japonesas.
“La producción automotriz en México vive un verdadero auge”, dijo en una entrevista Ryoichi Konishi, vicedirector general de la unidad mexicana de MUFG. “Esperamos que el crecimiento siga aumentando”.
Los economistas pronostican que la economía de México crecerá 2,6% en 2016, un tercer año consecutivo de expansión.
La mano de obra barata y la proximidad a los Estados Unidos han llevado a las compañías automotrices de Japón a incrementar la producción en el país de alrededor de 122 millones de habitantes.
La producción alcanzó un récord de 3,22 millones de vehículos en 2014, más del 80% de los cuales se exporta, sobre todo a América del Norte.
“El hecho de que los bancos puedan seguir los pasos de un sector que está abriendo fábricas y expandiéndose en un mercado externo es muy bueno”, dijo Takashi Miura, un analista en Tokio de Credit Suisse Group.
“Va a haber un alto grado de seguridad y también pueden esperar determinado volumen de negocios”.


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