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Martes 15 Septiembre, 2009


Aparentemente existirían directrices verticales en al menos un banco nacional que prohíben aceptar cheques de viajeros a los turistas que nos visitan

Banco Nacional y los Cheques de Viajero

El impacto económico que el turismo ha generado en Costa Rica lo ha convertido en su motor de desarrollo, permitiendo no solo que este sea la actividad que genera mayores ingresos, por encima del café y el banano, sino que ha contribuido con el impulso de otras actividades fundamentales para el desarrollo social como el comercio y la educación.
La importancia y la conservación de la riqueza natural, así como el esfuerzo de los sectores productivos y el Instituto Costarricense de Turismo, han permitido a nuestro pequeño gran país, crear un producto ecológico y competitivo que está a la altura de las exigencias de nuestros visitantes.
No obstante, la administración del Banco Nacional de Costa Rica en Turrialba, y de acuerdo con algunos funcionarios de las oficinas de Cartago y de San José, existen directrices verticales que les prohíben aceptar cheques de viajeros (travelers checks) a los turistas que nos visitan.
Esta actitud la justifican diciendo que en algunos casos han tenido malas experiencias con cheques cambiados y posteriormente reportados como robados y como consecuencia deben ser pagados por el funcionario que tramita la transacción.
El número de turistas que visitan las instalaciones del BNCR y otros bancos es de grandes proporciones, por lo que, en mi opinión, es una imprudencia negar el servicio y a su vez las divisas, que los turistas muy encantados quieren dejar en nuestro país.
Con la evolución de las tecnologías y el aumento de la automatización del servicio, la banca telefónica y banca por Internet y otra serie de herramientas de alta tecnología, los bancos se proyectan captar al menor costo y vender al mejor precio y prestar el mejor servicio, lo que supone que no recibir cheques de viajero no se justifica.
El Banco Nacional de Costa Rica a pesar de financiar tantos proyectos por medio de las pequeñas y medianas empresas debe hacer una revisión a lo interno para saber a ciencia cierta si esto está ocurriendo y tomar una posición proactiva en procura de mejorar este servicio que a todas luces afecta al sector turismo.
El turismo es una industria floreciente, nacido del desarrollo social, producto de los avances de la cultura y del trabajo, que centra sus objetivos en acciones que puedan constituir un disparador socioeconómico con una adecuada redistribución de los ingresos.
Está claro que debido a la competencia y los actos fraudulentos los bancos estatales y privados han experimentado cambios estructurales que los han obligado a tomar decisiones que les permitan brindar más seguridad y mejores productos y servicios, tanto a clientes como usuarios.
Finalmente, no es un secreto que la industria turística nacional e internacional se ve contraída a raíz de la crisis mundial que nos afecta, pero a pesar de eso, esta industria está entre las actividades económicas más florecientes y dinámicas del mundo.

Luis Fernando Allen Forbes
Director ejecutivo
Asociación Salvemos el Río Pacuare