Leiner Vargas

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Martes 8 Diciembre, 2015

He revisado la oferta nueva de Banca Rosa Kristal y poco se diferencia de la oferta clásica del Banco Azul

Reflexiones

Banco de cristal

La misión de un banco público es llevar servicios financieros de calidad, con costos razonables y riesgos bajos a la mayor cantidad posible de ciudadanos.
Para lograr dicho objetivo, las estrategias de segmentación de clientes no solo deben basarse en campañas publicitarias, sino en el desarrollo de competencias institucionales fuertes en el segmento donde se pretende intervenir y, por supuesto, el banco debe adaptar su oferta de servicios a dicho segmento.


Si la oferta bancaria es la misma y no contiene nuevos recursos, tasas distintas y valor agregado para el segmento de mercado, entonces estamos ante una oferta publicitaria sin contenido.
Costa Rica tiene grandes desafíos en su sector financiero. Tenemos más de un 45% de nuestra población sin servicios bancarios, es decir, más de 2 millones de costarricenses no tienen una cuenta bancaria, entre ellos, más de un millón son mujeres.
Es por eso que muchos países han desarrollado estrategias especiales de banca mujer. Brindarle una cuenta bancaria, una tarjeta de débito y servicios bancarios a ese 45% no incluido en el sistema financiero debería ser la gran tarea de nuestros bancos públicos, si de verdad aspiran a llamarse bancos de desarrollo. Como decía mi padre, aunque la mona se vista de seda, mona se queda.
Por supuesto que las mujeres costarricenses no son complicadas, pero tampoco las mujeres emprendedoras costarricenses visten de rosa o sueñan con un banco Barby, al estilo Disneylandia.
Lo que quisieran tener es nuevos servicios de crédito a tasas más bajas y que atiendan líneas de salud, educación, emprendimientos y desarrollo de negocios, vivienda y otros tantos servicios.
He revisado la oferta nueva de Banca Rosa Kristal y poco se diferencia a la oferta clásica del Banco Azul. Lo que sí me parece exagerado y falto de contenido es la campaña publicitaria millonaria que sin duda pareciera excesiva y de mal gusto.
Si se hubiesen gastado 9 millones de dólares en contenido y 1 millón en forma y publicidad, creo que el resultado sería más acorde con un sector público y una sociedad que exige transparencia y prudencia en el uso de los fondos públicos.
Será un gran reto del Banco de Costa Rica el transformar esta campaña publicitaria cara y de mal gusto en un verdadero banco especializado en servicios financieros para todas las mujeres costarricenses, sería prudente gastar menos en forma y más en contenido de los servicios que ofrecen, más en nuevos servicios y sobre todo servicios que apunten al desarrollo social y económico de ese segmento tan importante como las mujeres.
Si no logran transformar este gasto excesivo en publicidad en un verdadero avance e innovación bancaria para el segmento de mujeres con énfasis en la bancarización y nuevos servicios de valor agregado empresarial, seguramente tendremos en nuestras manos más que una Banca Kristal, un banco de cristal.

Leiner Vargas Alfaro
www.leinervargas.com