Banco Central no cambia tasa de política monetaria para controlar inflación
“Los movimientos del Banco Central siempre son rezagados, por lo que no se anticipan cambios en la TBP”, manifestó Edna Camacho, economista. Esteban Monge/La República
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Una inflación más acelerada y un mayor nivel económico en el mundo son los dos factores que mediaron en la decisión del Banco Central de no variar en enero la Tasa de Política Monetaria (TPM) ubicada en el 1,75%.

Esto se encuentra en línea con la previsión económica de que el nivel de inflación retornara gradualmente a su rango meta para 2017, aseguraron los economistas de Aldesa Valores.
El Banco Central estimó en su programa macroeconómico dado a conocer en diciembre un rango meta del 3% (+/-1 p.p.).
Además, van a ser muy importantes el monitoreo en el precio del petróleo para el cumplimiento de dicha meta y los posibles ajustes en la tasa de interés del Banco Central, así como las posibles medidas que pueda tomar la Reserva Federal de Estados Unidos en cuanto a las tasas de referencia.
El Banco Central tiene un año de no cambiar este indicador. En 2015, lo bajó siete ocasiones pasando del 5,25% en enero de 2015 al 2,25% en diciembre de ese año; en enero de 2016 lo cambió al 1,75% manteniéndose así hasta hoy.
Es muy probable que la tasa de política monetaria sufra presiones al alza en los próximos meses, conforme la inflación empiece a converger al rango meta del 3% (+/-1 p.p.), aseguró Melvin Garita, economista.
“Para 2017 se espera que la inflación a nivel mundial, y con esto la local, tenga presiones al alza, normalizándose respecto a los bajos niveles exhibidos coyunturalmente.
“Las presiones al alza en las tasas de interés deberían reflejarse también en las tasas de la curva soberana, sobre todo para la parte de corto y mediano plazo. Esta situación podría complicar el manejo de la deuda para el Gobierno, puesto que implicaría mayores costos para la que renueve a esos plazos”, destacó.
No hay ninguna sorpresa en la decisión de la junta directiva del Banco Central de mantener invariable este indicador. Por ahora, es una disposición que se enmarca dentro de un contexto de muy baja inflación y de expectativas futuras que están en línea con la programación del Banco, aseguró el economista, Alberto Franco.
“Mientras las condiciones macroeconómicas permitan mantener estable el nivel de la TPM, los deudores con préstamos ligados a tasas de mercado, como la TBP, se beneficiarán. Lo contrario sucederá si, por ejemplo, las condiciones macroeconómicas modifican las expectativas de inflación, o si, por otras razones, se producen movimientos al alza en las tasas de mercado. Un aumento en las necesidades de financiamiento del Gobierno puede ser una de esas razones que presionen hacia arriba las tasas de mercado, con repercusión sobre el costo del financiamiento para los deudores en moneda nacional", aseguró.
La ambición del Banco Central es mantener la inflación dentro del rango meta y uno supondría que esta decisión se enmarca dentro de ese objetivo, aseguró Edna Camacho, economista.
“Es de esperar que el crédito y otros agregados monetarios podrían seguir creciendo a un ritmo similar al actual, es decir, relativamente alto en términos reales. Y posiblemente las tasas de interés también tenderían a mantenerse en un nivel semejante al actual en términos nominales.
“Además, no se puede olvidar que la Tasa Básica Pasiva (TBP) responde parcial y rezagadamente a los movimientos del Banco Central, por lo que no se anticipan cambios”, concluyó.

Variación de la Tasa Básica Pasiva y de la TPM

La Tasa de Política Monetaria se modificó siete veces en 2015 pasando del 5,25% en enero al 2,25% en diciembre. En enero 2016 se cambió al 1,75% manteniéndose ahí hasta hoy.

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Fuente: Aldesa Valores

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