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Aún no se acerca el fin de la liquidez

Los problemas de liquidez que se enfrentan en el mercado financiero estadounidense todavía no tienen repercusiones aquí

Agustina Cobas
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Cuando el caos en el mercado hipotecario de alto riesgo estadounidense comenzó a esparcirse por el resto de la plaza financiera, afectando los niveles de liquidez y generando nerviosismo, en Costa Rica la incertidumbre no se hizo esperar.
Los inversionistas comenzaron a cuestionarse sobre los eventuales efectos que podrían observarse en la economía local, considerando que la gran mayoría de los flujos de dólares que llegan al país provienen de Estados Unidos.
Aunque no se puede conocer con exactitud el destino de cada dólar que ingresa al país, las autoridades del Banco Central han señalado en repetidas ocasiones que muchos de estos flujos tienen como destino la inversión, concretamente la inmobiliaria y turística.
En este sentido, varios expertos opinan que dada la naturaleza de estas divisas, no deberían verse afectadas por los eventos que están ocurriendo en aquel país.
“Si bien es cierto que la tendencia de compra de dólares por el Banco Central ha sido decreciente, no se puede afirmar que estemos ante el fin de la liquidez. En Costa Rica, considero, no hay relación con lo que está pasando en Estados Unidos”, opinó Douglas Soto, gerente de BCR Valores.
Otros participantes del mercado coinciden con esta apreciación, y aseguran que los factores que causaron la escasez de liquidez en Estados Unidos no tienen relación con el tipo de dólares que, de acuerdo con las cifras oficiales, ingresa al país.
“Esta crisis de liquidez no ha llegado a Costa Rica por ahora y no creo que llegue más adelante, ya que los flujos de inversión proyectados no están relacionados con el mercado de hipotecas de alto riesgo”, manifestó Rainier Saballos, trader de CAMMB.
Por otra parte, existen diferencias en los conceptos que se manejan para referirse a la liquidez, ya que cuando en Estados Unidos se hablaba de problemas de liquidez cuando la crisis crediticia dio inicio, el concepto hacía referencia al dinero con que cuentan los puestos de bolsa para hacer frente a la salida del mercado de muchos inversionistas, según explicó Melvin Garita, economista de Lafise Valores.
Aunque el consenso general es que no deberían presentarse problemas de liquidez en dólares en Costa Rica, no es tan claro qué proporción de las divisas que entran como inversiones son especulativas o vienen para quedarse.
“Aunque no se tienen datos muy certeros, se piensa que una parte de las inversiones que llegan son hipotecarias de tipo especulativo, y otra parte para vivienda propia; qué proporción es de cada tipo, no se sabe; pero sí está claro que en algún porcentaje disminuirá la entrada de capitales, pero se ignora si será suficiente como para ponerle ‘fin’ a la liquidez en dólares”, reconoció Luis Mesalles, socio consultor de Ecoanálisis.
Por otra parte, este fuerte flujo de moneda norteamericana que está ingresando es uno de los principales factores que ha mantenido el tipo de cambio pegado a la banda inferior.
Si la oferta de dólares disminuye, los efectos sobre el tipo de cambio no se harán esperar.
“El tipo de cambio podría empezar a despegarse del piso de la banda, ya que actualmente el determinante que impera es la interacción entre demanda y oferta de dólares, y los relacionados a las tasas de interés e inflación están relegados”, puntualizó Garita.
Pese a que existen diferentes perspectivas desde las cuales se pueden analizar los efectos que podrían verse en la economía local, los expertos concluyen que, por ahora, los inversionistas pueden dormir tranquilos, ya que no hay razones que permitan afirmar que la liquidez en dólares esté llegando a su fin, al menos por el momento.

Crisis crediticia no se repetiría en Costa Rica

No hay relación entre lo sucedido en Estados Unidos y lo que ocurre aquí con las tasas de interés y el aumento del crédito, según expertos

Aunque en Estados Unidos el problema comenzó cuando las tasas de interés bajaron mucho y los créditos a personas con poca capacidad de pago aumentaron, existen otros elementos que diferencian lo ocurrido en aquel país con la situación de elevado crédito colocado y tasas bajas que se vive en Costa Rica.
Uno de los factores que potenciaron el problema en Estados Unidos fue que muchos bancos titularizaron deuda que tenía como respaldo hipotecas de alto riesgo, pero con altas calificaciones crediticias.
De esta manera, el inversionista que adquiría un “paquete” de estos títulos, obtenía elevados rendimientos, pero asumiendo el riesgo de que los deudores de los préstamos hipotecarios dejaran de hacer frente a los pagos.
Esto fue lo que sucedió, y constituye uno de los factores que, sumado a otros, ocasionó la crisis.
En Costa Rica, si bien los bancos y otras entidades han aumentado notablemente la colocación de crédito, no solo no se han realizado emisiones de títulos respaldados por hipotecas de alto riesgo, sino que además, las condiciones son lo suficientemente distintas como para que no se repita lo sucedido en la economía norteamericana.
“Creo que no hay ninguna relación entre lo que pasó en Estados Unidos y lo que sucede en Costa Rica con las tasas de interés y el aumento en el crédito”, opinó Mesalles.
Otro elemento diferenciador es que en Estados Unidos, muchas entidades prestamistas, con el afán de aumentar la colocación de créditos, llegaron a alterar documentos y hacer depósitos en las cuentas de los deudores para demostrar ahorros, según explicó Garita.
“Este tipo de incentivos y desorganización no está presente en nuestro mercado, por lo que no se esperan cesaciones de pago mayores a las ya estimadas”, agregó el analista.
Otros banqueros mantienen criterios similares.
“La normativa vigente no estimula el financiamiento de alto riesgo, muy al contrario, se podría decir que más bien es extrema tratando de resguardar el sector financiero”, opinó Valentín Fonseca, presidente de la Cámara de Bancos e Instituciones Financieras.
Si bien pareciera que no se dan las condiciones para que se repita lo acontecido en la economía norteamericana, estos eventos deberían tomarse como lecciones para no repetir los mismos errores y evitar una crisis crediticia en el país.
En este sentido, uno de los elementos por considerar es la medición del riesgo que los bancos y otras entidades hacen a la hora de prestar recursos.
“Esto debe ser una llamada de atención a todos los intermediarios, como bancos y puestos de bolsa, para que midan mejor el riesgo de los deudores y de los títulos”, manifestó el economista Mesalles.
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