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Aumentan tensiones en Línea Azul
Enfrentamiento armado entre israelíes y libaneses causa 4 muertos

Un choque armado entre soldados israelíes y libaneses en la frontera común causó ayer cuatro muertos y varios heridos, en el peor incidente que se registra desde hace cuatro años en una de las áreas más conflictivas de la región.
El hecho tuvo lugar en territorio Israelí, cuando se llevaba a cabo una rutina de mantenimiento, el mismo que fue coordinado con las Fuerzas Provisionales de las Naciones Unidas en el Líbano (UNIFIL).
El punto fronterizo se encuentra al oeste del poblado israelí de Misgav Am. El incidente ocurrió al este de la reconocida internacionalmente “Línea Azul” (el punto fronterizo entre Israel y el Líbano) y al oeste de la cerca de seguridad, en territorio israelí.
Primero hubo disparos al aire, luego fuego cruzado y después, según las autoridades libanesas y fuentes militares occidentales.
Las Fuerzas de Defensa de Israel inmediatamente repelieron el ataque contra las Fuerzas Armadas del Líbano con armas ligeras y artillería.
Minutos después un helicóptero de la Fuerza Aérea de Israel (IAF) disparó contra el Batallón del Comando Centro de LAF en Al-Taybeh, dañando varios vehículos de combate armados.
Fuentes oficiales libanesas dijeron que el recuento final de víctimas era de dos soldados libaneses y un periodista de la misma nacionalidad muertos, mientras que las autoridades de Israel dijeron que había muerto un teniente coronel del Ejército.
Los heridos no llegan a la media docena entre ambas partes, incluyendo un capitán del Ejército israelí.
El intercambio de disparos se prolongó durante varias horas, pero a última hora de ayer ya se había restablecido la calma en la zona, cerca del poblado libanés de Adeise, fuertemente custodiado por tropas militares libanesas y “cascos azules” de la ONU.
La zona está bajo control del destacamento español de la Fuerza Interina de la ONU en el Líbano (FINUL), que ha pedido contención a ambas partes con el fin de evitar una escalada que pueda llevar a un conflicto mayor.
El jefe del Sector Este de la FINUL, el general español Juan Gómez de Salazar, que llegó a Adeise para inspeccionar el puesto del Ejército libanés bombardeado por los israelíes, dijo que la misión de la ONU investigará en las próximas horas lo sucedido.
“Hay que esperar los resultados”, insistió a Efe el general español, quien reveló que desde el lunes la FINUL estaba en contacto con israelíes y libaneses porque Israel quería talar unos árboles en la línea limítrofe.
El Líbano considera que su territorio llega más allá de la “línea azul”, hasta la llamada “valla técnica” fijada por Israel, pero la FINUL no considera una violación de la soberanía israelí que las tropas de ese país se movilicen por esa franja intermedia.
En Adeise, los habitantes de este poblado acogían calurosamente ayer a los soldados que habían participado en el incidente por la mañana, con gritos de “Hamdelá al Salame” (Gracias a Dios que han regresado bien).
En la población de Kfarkila, en la misma zona, los habitantes del lugar pararon durante diez minutos a tres blindados españoles, en señal de descontento por no haber defendido al Ejército libanés del ataque israelí, y se necesitó la intervención de las tropas libanesas para que se permitiera el paso del convoy.
El choque armado se produjo en un momento de gran tensión en el Líbano, pues para ayer el movimiento chií Hizbulá había convocado celebraciones con el fin de recordar el final de la guerra del 2006 contra Israel, que causó unos 1.200 muertos.
En Beirut, el ataque fue condenado por las autoridades libanesas, y también por Hizbulá, el grupo que combatió a Israel hace cuatro años y que en esta ocasión ha quedado al margen.
“Este nuevo ataque corresponde a la responsabilidad de las Naciones Unidas”, afirmó el presidente libanés, Michel Suleiman, que exigió respetar la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que puso fin a la guerra del 2006.
Por su parte, el jefe de Hizbulá, dijo que su milicia había recibido órdenes de mantenerse en máxima alerta y ponerse a disposición del Ejército, cuya valentía destacó.
“Nuestro mensaje es claro: el Líbano no va permitir ninguna violación de su territorio, va a hacer frente con valor y sin miedo”, afirmó Nasralá en su mensaje por vídeo enviado a miles de seguidores reunidos en una plaza del sur de Beirut.

Adeise/Beirut
EFE
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