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Aumentan las estafas a los inversionistas

Pese a las numerosas advertencias, muchos inversionistas no aprenden y cada vez aparecen más víctimas

Rodrigo Díaz
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¡Ojo! Los estafadores de los inversionistas andan por doquier. Tal vez cuando usted lea esto sea demasiado tarde.
Quizá se dejó llevar por los ofrecimientos de altos rendimientos que le hicieron por el periódico, una llamada telefónica o seguramente a través de un correo electrónico.
Puede ser que recibiera rendimientos por su dinero del tres, cuatro o hasta un 5% en los primeros meses, y decidió colocar más dinero para aumentar sus ganancias.
Lo demás, ya lo sabe. El supuesto “broker” desapareció, llevándose consigo gran parte de los ahorros de toda su vida.
La denuncia más reciente fue interpuesta contra la firma Fomac, pero anteriormente ya habían ocurrido casos de estafa por parte de compañías como “The Vault” de los hermanos Villalobos.
En el Organismo de Investigación Judicial aseguran que anualmente se conoce de una a tres empresas con problemas. En la Superintendencia General de Valores (Sugeval) existe una lista con 18 compañías no autorizadas para intermediación bursátil (ver recuadro).
En los actuales momentos, en que las tasas que paga el mercado son muy bajas, e incluso, con rendimientos por debajo de la inflación, hay mucha sensibilidad de los clientes por caer presa de este tipo de inversiones especulativas, en las que se ofrecen rentabilidades espectaculares.
“(El estafador) siempre logra explotar en su víctima la avidez de ganar dinero de una manera más fácil, presentando un panorama seguro y sencillo. Sin embargo, cuando lo analizamos en frío, nos damos cuenta en muchos casos de que era imposible que se cumpliera lo que nos habían prometido y caímos en cuenta de que aceptamos una oferta sin ningún tipo de garantía”, comentó Celso Gamboa, fiscal del Ministerio Público.
En esta trampa ha caído todo tipo de inversionistas, incluso ciudadanos extranjeros, algunos de los cuales han perdido hasta $1 millón. En el caso de los costarricenses, las sumas promedio rondan los $10 mil.
Lo peor del problema es que el bombardeo con estos ofrecimientos proviene precisamente de nuestro país a través de páginas en Internet, o centros de llamadas que contactan a las víctimas desde aquí.
El Ministerio Público y la Sugeval ya han tomado cartas en el asunto, recogiendo las denuncias y tratando de advertir a los ciudadanos de no caer en este tipo de situaciones.
Otras acciones en las que se trabaja es en la de tratar de proteger el espacio cibernético de nuestro país, para evitar que desde aquí operen estas empresas, que podrían minar la confianza en seguir invirtiendo en Costa Rica.
Mañana martes, a las 5.30 p.m. se ofrecerá una charla en la que precisamente se expondrá este tema, en el Auditorio del Tribunal Supremo de Elecciones. La actividad es promovida por la Sugeval.



¿Cómo protegerse de los “chinamos” financieros?

La confianza rompe el saco, y si es en exceso, puede hacer que un inversionista lo pierda todo. Desconfíe, pregunte, investigue. Así evitará caer en una trampa de la que podría arrepentirse toda su vida.
A continuación, algunos consejos que le permitirían evadir a estos llamados “chinamos” financieros:

-Como dicen algunos especialistas: pregunte, pregunte, pregunte. Haga preguntas como: ¿está la entidad regulada por algún ente local o internacional? ¿Existe un prospecto con todas las características de la inversión? ¿Cuáles son los riesgos ¿Cuánto podría perder? ¿Quiénes están tras el negocio? ¿Cuánto tiempo llevan en el mercado? ¿Dónde estará depositada mi inversión?

-Desconfíe de promesas de rendimientos elevados o que están muy por encima de lo que ofrece el resto del mercado (es decir, muy atractivos para ser verdaderos), investigue bien e infórmese antes de tomar la decisión.

-Aparte de ofrecer altos rendimientos, estos operadores suelen presionar para que el cliente tome decisiones rápidas, sin pensarlo mucho y sin decirles a otros. Esto es contraproducente con la mecánica normal de oferta privada.

-Si al final de su investigación, la información obtenida es insuficiente o contradictoria, mejor no entregue su dinero.

Fuente: Consulta a especialistas

La lista negra

En la página de Internet de la Sugeval (www.sugeval.fi.cr) existe una sección llamada Alertas al Inversionista en la que se informa a los usuarios de varias empresas que dicen operar en Costa Rica, pero que no están debidamente autorizadas para hacer oferta pública o intermediación bursátil.
Muchas de estas compañías utilizan páginas en Internet para ofrecer sus servicios a clientes principalmente de Estados Unidos, aunque algunos nacionales también han caído en el engaño.
Si un cliente ha sido engañado, debe informar inmediatamente a la Sugeval y proporcionar toda la información acerca de cómo fue contactado. La Sugeval iniciará de inmediato una investigación, y si procediera, pasará el caso a las autoridades judiciales.
Las empresas que no tienen autorización son las siguientes:

Armtrust, S.A.

First Republic Group of Funds, S.A.

First Republic Securities Management & Consultant, S.A.

Forex Latin Trader

Future Power Industries

Goldmill Wagner Associates (GWA)

Interdivisas, S.A.

Interglobal Finance S.A.

Interglobal Mergers and Acquisitions Inc.

International Currency Traders S.A.

Kennedy Investments Ltda.

Kerford Investments S.A.

Meridian Trading Group

Rosswell Spencer

Trade Exchange S.A. conocida también como Tradex

Strategic Management

Universal Ventures

Wellington Trading Group

Fuente: www.sugeval.fi.cr

Capital de riesgo, no es lo mismo

No todas las inversiones en que hay riesgo de perder todo el capital se puede considerar estafa. De hecho, en el mercado financiero, toda inversión conlleva un riesgo.
Lo que pasa es que, a diferencia de los “chinamos” financieros, los fondos de capital de riesgo exploran actividades que cuentan con alto poder de crecimiento a los cuales se les ha hecho un estudio serio de su potencial.
A estas inversiones se les llama capital de riesgo, pues los inversionistas que participan en ella tienen la opción de obtener ganancias muy por encima del promedio.
Muy por lo general, en estas actividades participan inversionistas “ángeles” que aportan su capital para impulsar una compañía que ofrece una idea que podría tener grandes oportunidades.
En Costa Rica, los que participan en el capital de riesgo lo hacen a través de una entidad especializada que identifica los nichos y ya hizo los estudios para ver la viabilidad del proyecto.
En este tipo de inversiones, el retorno esperado debe ser de un 20% o más al año, tomando en cuenta que el tiempo de espera mínimo ronda entre los tres y los cinco años. Sin embargo, no se está exento de que algunas condiciones no propicien que la idea prospere y no se pueda recuperar el capital invertido.
Lo que pasa es que en Costa Rica, salvo en los fondos de desarrollo inmobiliario, no existe una regulación estatal, por lo que el inversionista debe conocer quiénes son los promotores del proyecto, sus antecedentes empresariales, trayectoria, quiénes son los asesores y efectuar algún tipo de control cruzado para verificar datos y opiniones sobre el proyecto, explicó Roberto Venegas, presidente de Finanzas Corporativas de Centro América.
“Mi recomendación es que una inversión de capital de riesgo la realice únicamente un inversionista sofisticado, entendiendo que tiene un patrimonio significativo (sobre el millón de dólares) y con experiencia de inversión”, señaló el experto.
Los inversionistas que participan en esta figura deben hacer un proceso de debida diligencia, que les permita no solo garantizarse de que no se trata de una estafa, sino que se entiendan los riesgos inherentes en el negocio.
En caso de no contar con mucha experiencia, es mejor contratar los servicios de un especialista financiero que elimine dolores de cabeza para los inversionistas.
En los casos de figuras reguladas o formales se cuenta con la participación de inversionistas institucionales, quienes a su vez cuentan con comités que toman decisiones muy profesionales, que permiten generar confianza en los inversores.
“Es necesario que exista una regulación de este tipo de figuras (inversión de riesgo), con ello se protegen los intereses de los inversionistas, pero al mismo tiempo se estimula la posibilidad de tener más opciones para las empresas de fondos de capital de riesgo necesarios para sus proyectos de crecimiento”, puntualizó Venegas.
Actualmente en el país existe un reglamento para la creación de fondos para inversionistas “sofisticados”, que permitiría abrir opciones para invertir en proyectos de alto potencial.

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