Enviar
Aumenta inversión extranjera en América Latina

La inversión extranjera directa (IED) en América Latina y el Caribe aumentó un 16,4% en el primer semestre de 2010 en comparación al mismo periodo del año anterior hasta alcanzar los $0.345 millones, informó el viernes la Cepal.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) señaló que estas cifras evidencian "una importante recuperación" en 2010 con respecto a la caída anotada en 2009 como consecuencia de la crisis financiera internacional.
Además, los países de la región han mostrado un fuerte dinamismo en sus inversiones en el exterior, que aumentaron de $5.453 millones en el primer semestre de 2009 a 20.796 millones entre enero y junio de 2010, agregó el organismo de Naciones Unidas.
La Cepal estima que la IED, que pasó de $43.241 millones en el primer semestre de 2009 a $50.345 millones en el mismo periodo de 2010, cerrará este año con un crecimiento moderado, pero no superará los niveles récord alcanzados en 2007 y 2008.
Según este organismo, el incremento en la inversión extranjera directa se debe fundamentalmente a la estabilidad y crecimiento económico mostrados por la mayoría de los once países de la región que abarca el estudio.
En el caso de Suramérica, los altos precios de las materias primas han seguido estimulando la IED en minería e hidrocarburos.
El Banco Mundial (BM) aseguró el viernes que el modelo exportador de América Latina, basado en el envío de materias primas, puede impulsar el desarrollo de los países de la región si los Gobiernos administran prudentemente los beneficios que obtienen de esa venta con medidas de ahorro.
El economista jefe para América Latina y el Caribe del Banco Mundial, Augusto de la Torre, explicó este viernes en Chile que los beneficios derivados de los elevados precios de los recursos naturales, impulsados por la demanda de los mercados asiáticos, se pueden optimizar con una adecuada intervención estatal.
“A largo plazo, el desafío es administrar bien esta bonanza, ahorrar una parte sustancial y destinar esas ganancias a la inversión en capital humano, a conseguir una infraestructura mejor y a fomentar la innovación, algo fundamental para el crecimiento sostenido”, dijo De la Torre.
El economista presentó el viernes un informe en el marco de un seminario organizado por el Banco Mundial junto a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO).
El documento, titulado “Los recursos naturales en América Latina y el Caribe. ¿Más allá de bonanzas y crisis?”, analiza el rol de las exportaciones de materias primas en las economías de la región y constata el cambio que ha sufrido el sector, con un importante aumento de los envíos a países emergentes.
El Banco Mundial se opone a la tesis de algunos economistas que sostienen que los recursos naturales son una “maldición” para los países, con ciclos de auge y caída que generan una gran inestabilidad en la economía.
Para De la Torre, las exportaciones de bienes naturales pueden tener grandes ventajas si van acompañadas de medidas de ahorro de los Gobiernos para afrontar en mejores condiciones épocas de recesión o menor crecimiento.
“Un signo claro de que los riesgos relacionados con la abundancia de materias primas están siendo evitados se materializaría si los países exportadores lograran ahorrar una parte sustancial de las ganancias extraordinarias obtenidas con su venta”, explicó el economista del Banco Mundial.
Esto se puede lograr mediante fondos de estabilización o reglas fiscales como hizo Chile, que aprovechó los beneficios de los elevados precios del cobre, su principal producto de exportación, para amortiguar el impacto de la crisis internacional, señaló De la Torre.
El economista sostuvo, además, que el aumento de las exportaciones de materias primas a los mercados asiáticos jugó un papel clave en la recuperación económica de los países latinoamericanos tras la crisis.
El estudio señala que la participación de Estados Unidos como destino de las exportaciones de recursos naturales disminuyó de un 44% en 1990 a un 37% en 2008, mientras que la de China aumentó desde un 0,8% a un 9,8%.
En Brasil, por ejemplo, China ya se ha convertido en el principal destino de sus exportaciones, con cerca de una quinta parte de los envíos.
“Asumiendo que la demanda asiática de exportaciones como soja argentina, mineral de hierro brasileño, cobre chileno, pescado y minerales peruanos y otras materias primas latinoamericanas se mantenga, la región estará en una posición inmejorable para poder beneficiarse de sus recursos naturales”, indicó.
En tanto, la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena, destacó el proceso de “reprimarización” que está atravesando la región, con un importante auge de las materias primas en las exportaciones.
Sin embargo, Bárcena precisó que no todos los países tienen las mismas características, ya que los de Suramérica son exportadores netos mientras los países centroamericanos importan buena parte de los recursos naturales que consumen.
Según la Cepal, en 1999 las materias primas suponían el 26,7% del total de las exportaciones de los países suramericanos, mientras que en 2009 correspondieron al 38,8%.
Bárcena alertó de la “volatilidad” de los precios de productos como el petróleo, el cobre y algunos alimentos como la soja y el café, e instó a los países de la región a aprovechar la abundancia de recursos naturales para “generar cambios estructurales en su aparato productivo” y diversificar la producción.

Santiago de Chile
EFE
Ver comentarios