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Lunes 7 Enero, 2008

Así no, señor Presidente


El esfuerzo que usted y su equipo de gobierno han hecho hasta la fecha ha gozado de una clara aceptación por parte de una mayoría importante de ciudadanos; respuesta evidente de ello fue la aprobación del “sí” al referéndum, ya que estimamos que el abstencionismo se debió a que muchísima gente no logró entender semejante texto tan difícil de comprender.
Vimos y entendimos su participación solicitando el “sí”, como una luz verde para continuar todo un programa conducente hacia un desarrollo de este país que se ha ido quedando atrás.
El respaldo que le dimos los empresarios, nuestros empleados y sus familias, iba dirigido hacia el cumplimiento de esos objetivos. Estábamos plenamente convencidos de que había que romper el monopolio de los seguros y de las telecomunicaciones en cuanto a la telefonía celular se refiere. El propio ciudadano, ingeniero don Jorge Manuel Dengo, externó criterio en ese sentido, toda vez que ICE Generación Eléctrica y la telefonía por cable quedaría tal y como está hasta la fecha. Pretender ahora una extensión no contemplada en el TLC y abrir la telefonía por cable a la competencia internacional, para que venga a usar el tendido telefónico que hemos pagado todos los costarricenses, no solo es un desaguisado, sino que lo vemos como una peligrosa cuña en algo que trasciende el texto tan discutido y controversial del TLC.
Tienen razón el señor Merino del Río y los otros diputados (con quienes hemos estado en franco desacuerdo) al llamar a este proyecto “TLC PLUS” y ahora tenemos que reconocerles veracidad en sus palabras y acciones.
Nos ha dolido escuchar en una conversación entre amigos empresarios la expresión: “esto es un signo inequívoco de que la alta corrupción va a continuar cabalgando en Costa Rica”, asumiendo tácitamente que detrás de esta amable concesión media un negocio millonario.
Quienes bien lo conocemos a usted desde siempre, sabemos de su rectitud y vemos con ojos incrédulos tal suposición, y estamos ansiosos por verlo a usted en cadena nacional solicitando el retiro de semejante propuesta, a cambio de la toma de una serie de directrices y leyes que conduzcan a un nuevo país donde vuelva a reinar la seguridad ciudadana.
Los colombianos que residen en Costa Rica manifiestan que ya nos nivelamos con la inseguridad que se vive en Colombia. En solo cuatro o cinco años este país se ha vuelto invivible y la paranoia colectiva es evidente. La burla que hacen extranjeros con el matrimonio pagado y los que viven sin domicilio ni oficio conocido porque están en el negocio del narcotráfico tiene que desaparecer, como también debe desaparecer el artículo de la ley que deja en la más pavorosa impunidad a quienes nos asaltan a diario y nos despojan de nuestros bienes personales.
Dele un giro al timón, señor Presidente, y usted tendrá el apoyo de un pueblo que rechaza la corrupción y exige a gritos seguridad ciudadana.


Rodolfo Borbón Sartoresi
Industrial costarricense