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Lunes, 12 de noviembre de 2018



ACCIÓN


ASI LOS VIMOS

Redacción La República [email protected] | Lunes 02 mayo, 2011



ASI LOS VIMOS
GAPARI

ALAJUELENSE

Pemberton: hizo un buen trabajo de puños; todas las salidas las ganó.
Sancho: tuvo el 2-0 en sus piernas pero prefirió pasársela a McDonald y se perdió. Jugó a morir.
González: esta vez no lo sorprendió Vargas; se mofó de Mambo en los goles locales, mal ejemplo.
Marín: un partido y una noche mágica ideal para el capitán; poco trabajo y miles de emociones.
Acosta: atento al Mambo, lo cuidó con recelo y no le concedió medio centímetro de ventaja.
Salvatierra: le cayó de perlas la franja izquierda; se acomodó bien; atacó, secó a Ramírez y gestó el 4-0.
Oviedo: este era un juego para experimentados y colmilludos, dos credenciales que Cristian puso en el escenario.
Guevara: asociado con Sancho, fueron un par de motores al mejor estilo de Argenis y Ureña y la Liga se puso en movimiento.
Fazzio: dibujó un partido táctico e inteligente, limitando a Cancela.
Gabas: jugó al error del adversario; pivoteó y abrió a las puntas y en minutos, metió el 2-0 y sirvió el 3-0.
McDonald: descuartizó a su ex equipo con un fútbol ofensivo vertical y de vértigo; abrió la esperanza y cerró la fiesta.
Clark: su ingreso apuntaba al contraataque y así fue.
Guzmán: fue por la flecha.
Valle: poca acción.

HEREDIANO

Moreira: lo crucificaron, no a balazos, sino a golazos.
Castro: su veteranía y técnica no le alcanzó para sobrevivir.
Montero: no pudo romper las asociaciones de Gabas por los costados.
Sánchez: Jonathan le convirtió el juego en una pesadilla.
Obando: jugó en el peor momento su partido más flojo del torneo.
Cubero: hizo un buen trabajo; supo sostener la pelota y fajarse contra Oviedo; tácticamente cumplió.
Hernández: su afán de moverse por sectores que no lo corresponden, le dio pista a Guevara para volar.
Ramírez: fatal; nunca arrancó; uno de los principales causantes del desplome rojiamarillo.
Cancela: igual que Obando, se le ocurrió esconderse cuando más se necesitaba de su luz.
Núñez: el rival le tenía ganas y le fueron con todo; no le regalaron ni medio centímetro.
Vargas: cambió su ineficiencia por un ring de boxeo.
Badell: nos dio la impresión de que es un excelente jugador.
Barbosa: terminó una temporada para olvidar.
Acosta: entró a golpear.