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ASI LOS VIMOS
GAPARI

COSTA RICA
GAPARI

Grant: se comió el segundo gol de Honduras, obra del exmanudo, Emil Martínez; ese gazapo no le quita méritos a una gran actuación en el torneo.
Myrie: no sabe controlar su corpulencia física, igual sucedía con Roy; un torpe manejo del balón gestó el primer gol catracho y lo hizo volar una gran ofensiva propia.
Delgado: el segundo gol del rival lo desconcentró; se fue a buscar la anotación, descuidó su parcela, empezó a pegar y lo expulsaron.
De controlarse mentalmente.
Marshall: punto alto del equipo; hubo un momento donde tuvo el empate, con remate de cabeza que le sacó Valladares y enseguida, salvó el tercer gol hondureño.
Miller: la expulsión de Delgado lo llevó atrás a cooperar con Marshall; perdió la dulzura del carácter con Leverón, pero no pasó a más. En toda la UNCAF nos quedó debiendo ofensivamente.
Cubero: el primer gol de Honduras fue una copia al carbón al que nos hizo Panamá; se gestó en su zona. Claro que fue error de Myrie, pero nunca nos convenció La Volpe con esta insistencia de ubicar a José de marcador por la derecha.
Mora: su gran relevo y entendimiento con Ureña ante Panamá, le dio la titularidad en la final. Otra vez dibujó buena mancuerna con el ariete, pero siempre se quedaron cerca de la red y no en la red.
Borges: en esta ocasión los tiros libres pegaron en la valla humana, gestó varias ofensivas con buena claridad pero no fue buena su marca. Permitió mucha movilidad a la cintura de los hoy campeones.
Guevara: estos jugadores tan pequeñitos en ocasiones se pierden ante la contundencia física del adversario; el Cusuco quedó en un par de corridas, un gran servicio a Ureña y nada más.
Ureña: hizo tanto que hay que señalarlo como protagonista; fue un dolor de cabeza para Chávez y Sabillón, se le fueron goles por milímetros; metió el más complicado, insiste en rematar y rematar sin ángulo, a ojos cerrados y debe abrirlos para ver la ubicación de sus compañeros.
Martínez: elevó una buena oportunidad; buena primera media hora.
Brenes: entró a empatar el partido solo y había que asociarse.
Elizondo: idéntico al Chiqui; quiso bailar rivales de tres en tres: imposible.
Gamboa: tácticamente cumplió a la perfección el tapar la ausencia de Delgado.

Nota: las apreciaciones del columnista, fueron posibles por las transmisiones de los canales 6 y 7.

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