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ASI LOS VIMOS


ALAJUELENSE

Alfaro: tuvo cuatro intervenciones apremiantes y salvadoras; el cruzado de Solís ni lo vio pasar.
Herrera: muy ansioso en ataque, bombardeó y lanzó misiles con los ojos vendados. Punto alto.
Wallace: le robaron la espalda y algo más en la acción del gol de Alonso.
Montero: un cierre tímido, algo inusual en su juego, permitió el remate de Solís.
Nassar: no debió salir; su arriesgada permuta abrió portillos y Saprissa hizo fiesta.
Castro: lo rompieron en la segunda parte, luego de ser actor ofensivo en la primera.
Oviedo: si no salió por lesión, sacarlo fue error letal del técnico. Sin Cristian, la Liga se partió en dos.
Gabas: le anularon un gol que debió darse: inicio de vértigo y final de tortuga.
Quintanilla: provocó y probó a Navas; dio servicios claves precipitados: lo desaparecieron en el complemento.
Aguilar: tuvo las mejores ocasiones de gol, un par de ellas claras. Le faltó frialdad.
Núñez: tres servicios de “Cheyo” le pasaron a dos metros de nariz. Ni en zambullida llegaba y por ahí quizá se esfumó la victoria.
Parks: dos grandes remates a las tenazas de Keylor.
Myrie: desordenó la zaga pero salvó un gol.
González: cuando entró, todo estaba definido.


SAPRISSA


Navas: excelentes intervenciones, sobre todo de colocación.
Bennett: se lo tragaron en el primer tiempo; luego se paró firme.
Jiménez: Ignacio le ganó algunos viajes; el azar le ayudó.
Porras: tuvo instantes de segunda guerra mundial; vio pasar bombas que no explotaron.
Badilla: el mambo le anduvo cerca pero nunca funcionó la rocola.
Núñez: vertical en los contraataques, subió con sentido y casi anota.
López: sobrevivió a la rayería inicial y poco a poco amainó la tormenta. Entonces, pasó a atacar.
Gómez: tácticamente se jugó un partidazo; muy inteligente, dibujó filtros ofensivos peligrosos.
Borges: atento a duplicar marcas, tuvo un partido muy sacrificado. Jugó para el técnico.
Alonso: no lo pudieron cazar; se destapó en todo el frente del ataque con gran movilidad.
Arrieta: igual que Aguilar en la Liga, tuvo dos ocasiones de gol, idas.
Solís: otra vez verdugo; el clásico se rinde a sus pies; va a México a los rayos y quemó a Wardy con otro.
Alpízar: gestó la jugada del gol.
Cordero: fue un candado más fino.
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