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Asalto al liderato
Manchester City venció 1-0 al United para colocarse de puntero por gol diferencia

A dos jornadas para el final de la Liga inglesa, el Manchester City recuperó el primer puesto en la tabla al superar por 1-0 a sus vecinos del Manchester United en un derbi eléctrico que da paso a uno de los finales de temporada más apretados de los últimos tiempos en Inglaterra.
Los locales pudieron ampliar su ventaja en el tramo final del duelo, pero fue un gol de cabeza a la salida de un tiro de esquina al filo del descanso del belga Vincent Kompany, el que dio a los “citizens” tres puntos que les sirven para empatar a 83 con los “diablos rojos”, que quedan segundos por la diferencia de goles (+61 de los celestes contra +53 de los rojos).
El título se quedará este año en Manchester, si bien los seis últimos puntos del campeonato decidirán si viaja hacia el Etihad Stadium o al Old Trafford.
Para resolverlo, el United recibirá al Swansea primero y visitará al Sunderland después, dos rivales de media tabla accesibles a priori, mientras que el City tendrá que desplazarse a Newcastle, uno de los cuadros más correosos de la Premier, y se medirá en casa al QPR en la última jornada.
El City se encontraba ante su última oportunidad de mantenerse en la lucha por un título que no gana desde 1968, y el técnico italiano Roberto Mancini no escatimó recursos para buscar la victoria.
Los argentinos Carlos Tévez y Sergio “Kun” Agüero atacaban en punta, apoyados, una línea por detrás, por el español David Silva y el francés Samir Nasri.
Por su parte, el escocés Alex Ferguson, que lleva 26 años en el banquillo de los “diablos rojos” y ha ganado la Premier en 12 ocasiones, planteó, como viene siendo habitual esta temporada, un dibujo conservador en el que el inglés Wayne Rooney era el encargado de los goles en solitario.
El United funcionaba a base de latigazos en los primeros compases y fabricaba ocasiones por medio de rápidos contragolpes, si bien estaba más centrado en desbaratar una y otra vez las triangulaciones de un City que parecía partido por la mitad, incapaz de ponerse en contacto con sus delanteros.
Los de Mancini dominaban las estadísticas de control del balón, pero se mantenían la mayor parte del tiempo en zonas del campo que no inquietaban al guardameta español del United, David De Gea, más allá de ciertos destellos de talento por parte de Silva y compañía que lograban levantar de sus asientos a los aficionados del Etihad.
La más clara para los locales en la primera media hora de juego la fabricó Nasri, que se zafó de tres rivales en la zona de tres cuartos y lanzó un pase hacia el interior del área, al pie de Tévez, que avanzó hacia la línea de fondo y se quedó sin ángulo para chutar a gol.
Bajo la atenta mirada de su suegro, Diego Armando Maradona, el “Kun” también dispuso de opciones en la primera mitad, especialmente un remate de volea que disparó a bocajarro ante De Gea pero salió desviado.
Al filo del descanso, un actor a priori secundario en el derbi de Manchester, el defensa belga Vincent Kompany, aprovechó una distracción del inglés Chris Smalling, que perdió su posición a la salida de un córner, para rematar de cabeza un gol que desató el delirio en el Etihad.
La electricidad de un derbi que Mancini definió como el más importante del último medio siglo entre los dos equipos de Manchester se hacía evidente al inicio de un segundo tiempo en el que ambos cuadros saltaron al césped volcados hacia el área rival.
Los ocasionales embates del United en busca del equilibrio en el marcador resultaban infructuosos, y los “citizens” parecían inspirados por la posibilidad de recuperar el liderato.
La Liga inglesa está que arde con un cierre que promete emociones.

Londres/EFE

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