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Armstrong casi liquidado
Evans se coloca el maillot amarillo

La octava etapa del Tour de Francia, entre la Estación des Rousses y la de Avoriaz-Morzine, se convirtió en una de las más emocionantes vividas hasta el momento dándole el triunfo al luxemburgués Andy Schleck en el cierre, además marcó el regreso del australiano Cadel Evans como nuevo líder y terminó siendo una pesadilla para Lance Armstrong, quien necesitará un milagro y más para poder alcanzar su octavo triunfo en suelo francés.
Schleck (Saxo Bank) firmó su primera victoria en el Tour al imponerse ayer sobre un recorrido de 189 kilómetros, superando por centímetros en el sprint final al español Samuel Sánchez (Euskaltel Euskadi).
A diez segundos de ellos entró el grupo comandado por el campeón defensor, Alberto Contador, donde también venía Evans (BMC) para poder arrebatarle el jersey de líder al francés Sylvain Chavanel, quien tuvo una etapa muy complicada.
Así, el australiano aventaja en la general en 20 seg a Schleck y en 1:01 a Contador. “No ha sido una etapa fácil y ahora estoy muy contento por ser el líder. Tengo una ventaja sobre Contador y pondré todo mi interés y esfuerzo para ver si puedo defender mis opciones”, dijo el nuevo líder, que podrá recuperar más fuerzas hoy, al igual que el resto de ciclistas, pues tienen un día de descanso.
Una jornada triste tuvo Amstrong al verse implicado en unas caídas y cerrar a 11 minutos y 45 segundos de Schleck.
“Ha sido la peor jornada. Sé que el Tour de Francia se ha acabado para mí pero seguiré a ver qué puedo hacer a partir de ahora”, admitió Amstrong al llegar a la línea de meta, con su rostro fatigado e intentando sonreír forzadamente.
La carrera se reanudará mañana con la novena etapa, de 204,5 km entre Morzine-Avoriaz y Saint Jean de Maurienne.

Dinia Vargas y EFE
[email protected]publica.net
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