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Argentina retoma control petrolera YPF por ley

Tras un apresurado trámite parlamentario, el Congreso argentino aprobó por una contundente mayoría la expropiación de YPF al grupo español Repsol en una sesión extraordinaria y la presidenta Cristina Fernández promulgó la ley.
La Cámara de Diputados convirtió en ley la expropiación por 207 votos a favor, 32 en contra y 6 abstenciones, tras una convocatoria extraordinaria que comenzó el miércoles.
La aprobación de la iniciativa gubernamental dio paso a una auténtica fiesta entre el oficialismo en el recinto del Congreso, abarrotado con invitados de organizaciones afines, mientras en las puertas del Parlamento cientos de militantes celebraron la decisión con cánticos peronistas y fuegos artificiales.
Horas después Fernández promulgó la ley de tras el contundente respaldo del Congreso a la iniciativa gubernamental.
Arropada por los miembros del Gobierno, gobernadores, empresarios, sindicalistas y dirigentes del oficialismo, y en medio de vítores, aplausos y cánticos peronistas, Fernández firmó la ley que le permitirá la expropiación y que además, declara de interés público nacional el autoabastecimiento de hidrocarburos.
Tras la expropiación, las acciones de YPF se repartirán entre Estado (26,03%), el Grupo Petersen de la familia Eskenazy (25,46%), las provincias petroleras (24,99 %), Repsol (6,43%) y el 17 por ciento continuará cotizando en las bolsas de Buenos Aires y Nueva York. La ley expropia el 51% de las acciones de Repsol en YPF, las acciones del grupo español en YPF Gas y declara de interés público nacional y como "objetivo prioritario" el logro del auto-abastecimiento de hidrocarburos.
La votación pone fin al proceso iniciado el 16 de abril, cuando la presidenta Cristina Fernández ordenó la intervención de YPF y anunció el envío del proyecto de ley de expropiación al Congreso para su transformación en ley.
En poco más de dos semanas, el Gobierno logró acelerar la tramitación en el Senado, donde la pasada semana obtuvo una holgada victoria que confirmó que la propuesta sería ratificada en la Cámara Baja.
Para asegurarse el clima de triunfalismo, el gubernamental Frente para la Victoria abarrotó el recinto y congregó a cientos de personas en los alrededores con pancartas con las siglas de YPF, banderas argentinas e imágenes de Cristina Fernández y su esposo, el fallecido expresidente Néstor Kirchner, para seguir el final de la sesión a través de pantallas gigantes.
En el interior, miembros de organizaciones de derechos humanos, como Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, piqueteros, sindicatos y agrupaciones oficialistas, como La Cámpora, que aglutina a las juventudes kirchneristas, arroparon a los legisladores oficialistas, que sembraron sus escaños con banderitas con las siglas de YPF y portaron distintivos con el antiguo logo de la petrolera.
Mientras la sesión transcurría en el Congreso, la presidenta aprovechaba un acto en la provincia de Buenos Aires para apuntar que Argentina se enfrenta a "un gran desafío" y "tiene que estar alineada a los intereses del país".
"Me hubiera gustado que quienes tendrían que haber cumplido con el país lo hubieran hecho", agregó en alusión a Repsol.
Pese al abrumador respaldo a la propuesta gubernamental, el debate parlamentario ha permitido a la oposición advertir a Fernández que no tiene un cheque en blanco para el manejo de la principal empresa del país.
"A partir del viernes, en la Argentina, el petróleo deja de ser un commodity para Repsol y pasa a ser un insumo básico para el desarrollo económico del país", afirmó el portavoz del gubernamental Frente para el Victoria, Agustín Rossi.

Buenos Aires/EFE


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