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Los acuerdos son más baratos y tienen mejor provecho

Aprenda a conciliar su deuda

No se esconda cuando debe dinero, mejor haga un buen trato

La cantidad de arreglos por impagos de créditos en nuestro país se ha ido incrementando gracias a que los costarricenses están aprendiendo a renegociar sus operaciones en mora.

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Desde la creación de la ley de cobro judicial en 2009, la gran cantidad de casos de insolvencia por la crisis y remates, hizo que los ticos y las instituciones bancarias fuéramos más conciliadores en cuanto a las deudas.
Por esto es mejor que no se esconda a la hora de deberle a una institución financiera, y se acerque a formular una arreglo de pago.
Incluso si ya fue notificado por estar en un juicio de cobro judicial, puede llegar a un acuerdo conciliatorio, el cual es más barato, rápido y en cierta forma es un ganar-ganar para las partes.
Realizar una conciliación o un nuevo contrato sobre la deuda le puede ayudar en muchas cosas, la primera es no perder su casa, carro o lote por un trámite de cobro judicial en un remate y la segunda no perder la tranquilidad en su vida y quedar manchado como deudor.
Lo primero es aceptar que uno es deudor y está en mora, así ya en lo personal tomará la determinación de acercarse a realizar un arreglo.
Usted puede negociar en pagar el total de lo adeudado o realizar pagos extraordinarios que le ayuden a solventar tanto su situación como deudor y a la otra parte el problema de tener una cuenta como incobrable.
La ley permite llegar a acuerdos extrajudiciales donde las partes ponen las reglas del juego —por así decirlo—, donde de una deuda ya contraída y que se encuentra en atraso, se acuerda una forma de pago para continuar pagando y normalizar la situación con quien prestó el dinero.
Si usted es de los que desean esconderse puede llegar a vivir un calvario por parte de gestores de cobro o notificadores de demandas que terminan siendo una situación muy complicada para cualquiera, además cara y extensa.
“La aplicación de conciliaciones o resoluciones alternas del conflictos se está dando mucho más, creo que por la naturaleza del proceso cobratorio, la conciliación podría provocar algunas resistencias en especial por una cuestión cultural”, indicó Gerardo Parajeles, abogado especialista en materia cobratoria, quien fue uno de los precursores de la ley de cobro judicial en el país.
Para él este problema de cultura que tenían los ticos y que poco a poco van perdiendo gira en dos vías.
La primera la situación de quien presta el dinero, este solo quiere recuperar su dinero en un solo pago, y no por medio de una conciliación que le permita ir recuperando poco a poco su cuenta, así toma en cuenta la disponibilidad económica del deudor.
Por otro lado, cree que el tico —aunque va cambiando— tiene una cultura de no pago, de morosidad, muchas veces, dice, él escucha deudores que dicen: “que me cobren en un juicio, de por sí no tengo nada que me quiten”.

Fabio Parreaguirre
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