Enviar
¡Aplique, hay vacantes!

German Retana
[email protected]

Imagine que el mejor equipo deportivo del planeta tiene un puesto vacante para un jugador y usted desea aplicar. Revise entonces cuidadosamente el perfil requerido y decida si quiere concursar para ser seleccionado.
Solo se admiten jugadores que se desempeñen con un estado de concentración mental muy superior, como si fueran absorbidos completamente por lo que hacen, sin admitir la más mínima distracción. Al entrar en la competencia, todo lo demás queda de lado; solo cuentan sus compañeros y sus objetivos. Nada les saca de su inspiración, pues sienten que su mente y su cuerpo actúan en casi perfecta sintonía desde otra elevada dimensión, lo que hace difícil que sean derrotados por competidores comunes.
Michael Lardon, psiquiatra deportivo, afirma que quienes logran ese nivel de excelencia poseen una “super concentración” y una altísima velocidad mental, al extremo de sentir que el tiempo va despacio y que eso les permite decidir lo mejor para el equipo en cada jugada y ser muy efectivos. Los grandes goleadores, como Pelé, poseen esta capacidad suprema.
Según Lardon, reconocer que se puede perder es también un impulso para que estos atletas se focalicen en aumentar su potencial con disciplina, su hambre por ganar y trabajar por el fortalecimiento integral de sus talentos. La elevación del intelecto es un requisito en estos jugadores extraordinarios, por eso son analíticos, abiertos a nuevos aprendizajes, soñadores realistas, críticos y exigentes consigo mismos. Por lo tanto, no se admiten candidatos conformistas, sin fuego interno, perezosos, agrandados, o que digan estar muy cerca de haber alcanzado todas sus ambiciones.
Se aceptarán los que crean que, como dice J. Maxwell, trabajar juntos precede a triunfar juntos; los que tienen fe en sí mismos, son confiables para sus compañeros y les dicen sí a la presión y al coraje para desempeñarse desde una dimensión mental superior.
Los que no comprenden estos requisitos pueden tan solo observar a Yelena Isimbayeva, Michael Jordan, Lance Armstrong, y Tiger Woods; ellos son algunos modelos referentes. Todos tienen un control tan elevado de lo intangible (poder mental) que hasta hacen parecer sencillo lo tangible (resultados).
Solo se aprobarán jugadores que no aspiren simplemente a llegar al equipo, sino que demuestren, con contundencia, que merecen quedarse en él porque son capaces de hacerlo crecer con solidez, pasión, respeto y amor por la camiseta. Ingresarán quienes posean talento, pero permanecerán los que evidencien esa especial cualidad de desempeñarse, en palabras de Lardon, al más alto nivel de “super concentración” y de conexión del espíritu ganador con la inteligencia y el autocontrol emocional en cada jugada. ¿Cree usted que será admitido?


Ver comentarios