Enviar
Plan de Chinchilla no abriría a la competencia el mercado, como sí lo haría la propuesta de Arias
Apertura eléctrica será más tímida
La nueva iniciativa solo permitiría que el sector privado produzca el 35% de la energía que necesita el país

El plan de Laura Chinchilla, presidenta de la República, en materia energética comienza a mostrar sus primeras pinceladas y entre sus destellos iniciales se vislumbra una reforma para incrementar la participación de empresas privadas en la generación de electricidad en el país.
No obstante, la apertura sería más tímida, si se compara con la propuesta que presentó su antecesor Oscar Arias.
Cabe destacar que el plan de Chinchilla será entregado a la corriente legislativa en unas tres semanas, en tanto que el de Arias ya está en conocimiento de los diputados.
La mayor diferencia entre los dos modelos de apertura se presenta precisamente en cuánto se abrirá el mercado. Chinchilla solo promoverá la participación privada en la producción de electricidad, mas no en la comercialización, pues la intención es que esa tarea continúe en manos del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y las otras siete empresas o cooperativas que ofrecen este servicio actualmente.
Del otro lado, Arias propone una apertura total del mercado, inicialmente en la generación de energía, pero con la posibilidad de que las firmas de capital privado distribuyan electricidad al consumidor final en un mediano plazo. Con lo cual, tendrían que competir directamente con el ICE.
Además, el proyecto anterior abre la actividad en un 100% a la competencia, mientras que Chinchilla solo planea hacerlo en un 35%.
Otra diferencia entre ambas propuestas es que los productores de energía no pueden desarrollar proyectos que sobrepasen los 100 megavatios, de acuerdo con el plan de la actual administración. En el texto presentado por Arias, estos grupos no tendrían límites de generación, sino que dependerá de las necesidades del mercado.
Quiénes podrán generar energía geotérmica es otro tema que difiere entre los dos modelos que deberán analizar los diputados. Chinchilla mantiene el monopolio de la producción de energía a base de vapor en manos del ICE, mientras que su antecesor permite al capital privado invertir en este nicho.
Otro punto en el que existe una marcada diferencia tiene que ver con la entidad a la que se le encomendará la regulación del sector eléctrico.
Por un lado, Chinchilla y su gabinete apuntan a que sea la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos la que se encargue de establecer los precios de compra y venta; adjudicar los proyectos de generación eléctrica a las firmas que ofrezcan las mejores condiciones técnicas y económicas, y que el ICE se encargue de administrar el mercado.
Por el otro extremo, Arias considera conveniente crear una nueva entidad bajo el nombre de Autoridad Administrativa de Mercado para que realice todas las funciones antes mencionadas.
El desafío es que los inversionistas privados ayuden a aumentar la producción de energía geotérmica, eólica e hidroeléctrica en país, e impulsar el desarrollo de electricidad a través de biomasa y el sol.
Se estima que para abastecer la demanda en la próxima década el país requiere duplicar su producción eléctrica, lo que es igual a decir que necesitará instalar 2.400 megavatios adicionales. Esa tarea representaría una inversión estimada en $9 mil millones.
Si bien Chinchilla aún no presenta su proyecto final, junto con Teófilo de la Torre, ministro de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones, adelantó el miércoles parte de los puntos que contemplará la reforma que enviará a conocimiento de la Asamblea Legislativa en agosto próximo.
En el plenario se prevé que la discusión sea ardua, ya que fracciones como la de Acción Ciudadana y la Unidad Social Cristiana mantienen una posición de cautela sobre las ideas de la Presidenta.
Natasha Cambronero
[email protected]
Ver comentarios