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Amor y negocios

Compartir como pareja y como socios no es una tarea fácil, pero con objetivos claros y un compromiso real pueden resultar una combinación exitosa

Melissa González
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Llevar una relación de pareja es un proceso que requiere dedicación, comunicación y comprensión, por lo que se puede considerar un compromiso complicado.
Pero, ¿qué pasa cuando además de compartir una familia y una relación, se decide también compartir un negocio?
Para algunos puede resultar una tarea imposible, pero para otros es una decisión que les ha permitido incluso llevarse mejor y compartir más tiempo juntos.
Ante esta combinación, lo más importante es tener en cuenta que antes que socios son una pareja. “Como punto más importante es que la pareja prevalezca”, expresó la psicóloga Patricia Odio.


Empezar con el pie derecho

Estas son algunas recomendaciones que pueden ayudarle a una pareja a conseguir el éxito en un negocios de ambos:

• Aprender a separar los temas domésticos de los laborales. Es decir, no llevar los problemas del matrimonio a la empresa ni viceversa.

• Antes de crear la empresa se debe tener en cuenta el proyecto de ser pareja y socios simultáneamente, cosas totalmente diferentes. Si se pierde de vista esto puede haber una crisis.

• Se deben fijas metas y proyectos para cada uno, así como un puesto específico, para que ninguno sienta violentado su espacio, ya que trabajar juntos no significa que se va a perder el espacio propio.

• Si dentro de la empresa se decide contratar a más miembros de la familia, desde el inicio se debe poner límites y responsabilidades. No es lo mismo llamarle la atención a un cuñado que a un empleado común.

• Un aspecto fundamental es llevar de manera ordenada los negocios y el dinero. Si es posible, que haya una persona externa encargada de los ingresos y egresos. Para que la pareja conserve el norte debe permanecer el orden.

• También es recomendable establecer un horario y definir un salario para cada uno.

Fuente: Psicóloga Patricia Odio


Ellos lo han logrado

Parejas con negocios propios han mezclado dinero y placer, ¡y la fórmula les ha funcionado!

Luz Letelier & Pietro Stagno
Luz de Piedra

Decidieron crear su propia empresa Luz de Piedra, dedicada a la arquitectura y complementos artísticos.
La decisión de empezar este reto fue impulsada porque ambos compartían no solo su profesión como arquitectos, sino su interés por realizar un trabajo sostenible. “Los dos queríamos ejercer y debíamos decidir si lo hacíamos juntos o por separado; como compartimos el matrimonio, hijos, arte y arquitectura, vimos que no era fácil conseguir a una persona con los mismos intereses para trabajar”, expresó Letelier.

Pros: la confianza, buena comunicación, flexibilidad de horarios y se ahorran muchos recursos, ya que comparten el carro, la oficina, el teléfono, entre otras cosas.

Desafíos: se mezcla más a menudo lo que se espera la parte emotiva con la parte profesional, y siempre hay un riesgo latente de la competencia entre ambos.

Secreto de su éxito: perseverancia y fe en que lo que se hace, y mantener los principios en lugar de cambiar de rumbo cuando existe algún problema.

Isabel & Malcolm Matheson
Begelmen’s

Isabel y Malcolm comenzaron Bagelmen´s en una época de sus vidas en que necesitaban hacer un cambio. Ambos estaban dispuestos a comenzar algo nuevo y el negocio necesitaba de los conocimientos de los dos.
A Isabel le gusta mucho la cocina, panadería y cocinar con productos frescos y nutritivos; y Malcolm es el hombre de negocios buscando siempre el crecimiento.

Pros: tiempo para compartir tanto en el trabajo como en la vida personal junto a la familia.

Desafíos: Malcolm siempre está dispuesto e Isabel es más conservadora. Esto a veces crea conflicto, pero ha terminado dándole un balance al negocio.

Secreto para el éxito: Consideran que al comenzar lo fundamental es que el matrimonio sea sólido. “Un buen matrimonio es una fuerte base para una sociedad de negocio.¿ A quién se le puede confiar más que a su pareja?”, expresaron.

Maris Stella Fernández & Jorge Cornick
Eureka Comunicación


“Nosotros iniciamos esta aventura con cierto temor, puesto que trabajar juntos podía hacer diferencias o tensiones en el trabajo que afectaran nuestra relación personal”, expresó Fernández.
Sin embargo, tras casi una década de trabajo, consideran que lo han disfrutado mucho y lograron entender que cada uno aporta cosas completamente distintas y complementarias.

Desafío: a veces es difícil dejar el trabajo en la oficina y evitar que invada el resto de la vida familiar.

Ventajas. compartir mucho más, disfrutar el doble al compartir cada día más proyectos y anécdotas de todo tipo; comprender y admirar las virtudes y pericias del otro.

Secreto para el éxito: Las diferencias de enfoque generan discusiones intensas, con la participación de todo el equipo gerencial. El resultado de ese debate es un mejor producto para sus clientes.

Ana María Vargas & Henry Valverde
Amvarmar


Aprovechar la oportunidad de contar con una empresa propia fue la razón que Henry y Ana María tuvieron para comenzar un reto juntos: Amvarmar, que se dedica al transporte marítimo de productos hacia cualquier parte del mundo.
Vargas comenzó a trabajar en la empresa contestando el teléfono, pero cada vez se interesó más y asumió más responsabilidades hasta convertirse en socia de su esposo.
“Después de tanto tiempo trabajando juntos, creo que en la balanza hay más cosas positivas que contar que negativas”, expresó Vargas.

Pros: sabemos valorar lo que el compañero hace, lo cual algunas veces no ocurre en un matrimonio.

Desafío: como no hay diferencias jerárquicas, hay que manejar con calma los diferentes puntos de vista.

Secreto para el éxito: mantener el equilibrio del trabajo y el hogar, así como la comunicación.
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