Alimentación y sostenibilidad
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Alimentación y sostenibilidad

Uno de los temas de mayor auge entre los analistas económicos ha sido el de la sostenibilidad de la alimentación mundial; sobre todo, por la fuerte preocupación que existe, en torno a la disponibilidad de los alimentos necesarios para cubrir las necesidades de los habitantes del planeta.
Algunas cifras publicadas a principios de año, por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, indicaban que entre 2010 y 2011 la cantidad de personas cuyo acceso a la alimentación es limitado o poco probable se disminuyó a 852 millones desde 861 millones y para 2020 se espera que la cifra se reduzca unos 140 millones más. Esta disminución se debe a un aumento de la producción interna en los países aunado a un aumento del comercio internacional y menores costos transaccionales.
No obstante, sobre estos resultados promisorios se ciernen varias amenazas que han comenzado a derrumbar el escenario promisorio. En primer lugar los cambios climáticos que han influenciado los ciclos y la intensidad de los fenómenos naturales, generando largas y devastadoras sequías, como la que sufre Europa en estos momentos, o devastadoras inundaciones como se han vivido en las Américas.

Estas alteraciones del clima han afectado las cosechas de alimentos como el maíz y la soya, en más de un 2%, situación que se ha venido repitiendo consistentemente en los últimos cuatro años, esta caída en la producción es la peor desde 2001 lo cual podría hacer retroceder el terreno ganado en el acceso a la alimentación.
La segunda amenaza que se cierne sobre el acceso a la alimentación es el incremento en los precios de las materias primas o commodities; que de acuerdo con información suministrada por Bloomberg, se han incrementado en más de 20% en lo que va del año. Un ejemplo de lo anterior es el aumento del 42% en el caso del trigo, un 27% del maíz y un 35% de la soya.
Muchos temen que la disminución en la producción y el aumento de los precios puedan generar la misma crisis vivida en 2009, donde cerca de 44 millones de personas quedaron expuestas a la pobreza extrema.
Los analistas piensan que los inversionistas de estos mercados no esperan que los precios continúen en aumento a pesar de la disminución de la producción, debido a los programas que realizan los organismos multilaterales y por los esfuerzos de los consumidores ante las autoridades de los países de aumentar la inversión en la producción de alimentos. Esto pasa por la disminución de la producción de combustibles como el etanol.
Lo anterior puede abrir nuevas oportunidades a los proyectos de sostenibilidad alimentaria y a la industria productiva en general, donde quizás está la nueva oportunidad para los inversionistas.

Alfredo Puerta, MBA
[email protected]
Twitter @alfredopuerta


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