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Veto presidencial a alza salarial levantó suspicacias en el partido rojiblanco
Alianza entre Liberación y libertarios flaquea
Plan fiscal sería primera prueba de fuego al pacto entre agrupaciones

Tras el fallido intento de los diputados por aumentarse el salario a ¢4,3 millones, la alianza conformada por el gobierno con el Movimiento Libertario se debilita.
El cambio de postura asumido desde Casa Presidencial, como consecuencia de la presión popular en contra de la cuestionada iniciativa, puso a prueba la credibilidad del Poder Ejecutivo y la bancada legislativa, dejando como saldo la merma de su credibilidad.
“Hay tensiones de muy variada naturaleza. Al inicio de un gobierno, un caso como este (veto al aumento salarial de los diputados) es un serio revés que le podría pasar factura”, dijo Víctor Ramírez, politólogo.
Desde el inicio de la legislatura, el Partido Liberación Nacional (PLN) estableció una alianza de gobernabilidad con el Movimiento Libertario para implantar una agenda en el Congreso y repartir puestos en el directorio y comisiones, entre otros compromisos.
La crisis política de la semana anterior podría haber puesto en riesgo el pacto de gobernabilidad, la confianza en Viviana Martín, jefa de fracción del PLN, está sobre el tapete, lo que afectaría los procesos de negociación de proyectos importantes, haciendo más lentos los trámites.
La verdadera prueba de fuego para el pacto de gobernabilidad vendrá una vez que el Ejecutivo remita el Plan Fiscal al Congreso, iniciativa que abiertamente divide a los dos grupos.
“Hay desconfianza en ella y en el Ejecutivo, los opositores se consideran embarcados por Viviana, porque ella dijo que el aumento contaba con el respaldo de la Presidenta”, dijo Francisco Barahona, politólogo.
Aunque los rojiblancos son enfáticos en que respetan la decisión de Laura Chinchilla, presidenta de la República, resaltaron que ellos sí mantuvieron su posición hasta el final.
“El tema del aumento salarial era un asunto aparte de la agenda; sin embargo, ahora seremos más minuciosos cuando lleguemos a un acuerdo con el oficialismo. Nosotros siempre hemos sido un partido con posiciones sólidas, aunque sean impopulares”, dijo Danilo Cubero, jefe de los libertarios.
Por su parte, los verdiblancos niegan que el aumento salarial haya creado la más mínima fisura en la alianza y más bien, aseguran que la experiencia los ha fortalecido.
Sin embargo, cuando se le consultó a Luis Fernando Mendoza, subjefe de fracción, sobre las declaraciones del libertario Cubero, prefirió responder con evasivas.
“Yo no creo que haya ruptura. No sé qué quiso decir él con esas palabras, yo solo sé que nos ha manifestado que el acuerdo está firme”, dijo Mendoza.
Mientras los liberacionistas y libertarios buscan ser cautos en sus declaraciones, la bancada de la Unidad Social Cristiana (PUSC) indica abiertamente que su confianza en el Poder Ejecutivo y en la fracción del PLN disminuyó considerablemente.
Asimismo, manifestaron que prefieren conversar con Luis Gerardo Villanueva, presidente del Congreso y no con la jefa de fracción del PLN.
“Después de este tema, no se sabe si lo que dicen en Liberación es cierto. Todavía no podemos decir si los proyectos que analizaremos se verán afectados por esta situación, pero sí nos obliga a revisar con lupa dos veces lo que nos digan. Las negociaciones van a durar el doble”, concluyó, Walter Céspedes, jefe del PUSC.

Esteban Arrieta
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